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El lado oscuro en el trabajo: 4 personalidades con más riesgo para el desempeño y las relaciones
Una investigación identifica cuatro personalidades con mayor riesgo de descarrilamiento cuando sus rasgos se llevan al extremo: expresivo, cauteloso, arrogante y reservado. Bajo ciertos contextos pueden intensificar sus comportamientos y afectar el desempeño.
Una investigación identifica cuatro personalidades con mayor riesgo de descarrilamiento cuando sus rasgos se llevan al extremo.
Una personalidad en el trabajo llevada al extremo puede afectar el desempeño, las relaciones y la reputación profesional. De acuerdo con una investigación de Hogan Assessments las personas tienen en promedio 3.7 cualidades que, bajo algunos contextos, pueden poner en riesgo la productividad y el clima laboral.
La firma especializada en ciencia de la personalidad analizó a 86,615 profesionales y detectó que el 99% presenta un “lado oscuro de la personalidad en un nivel de riesgo moderado o alto”, lo que la misma consultora denomina patrones descarrilados de la identidad.
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Sin embargo, esto no significa que se traten de aspectos negativos. “El lado oscuro de la personalidad no sirve para separar a los buenos profesionales de los malos profesionales”, afirma Alise Dabdoub, directora de Innovación de Productos y Ciencia de Datos de Hogan Assessments.
Estas personalidades se convierten en un riesgo cuando se llevan al extremo. “La confianza puede convertirse en exceso de confianza, la atención a los detalles puede evolucionar hacia el perfeccionismo, la independencia puede convertirse en distanciamiento y el entusiasmo puede transformarse en una necesidad excesiva de atención”, ejemplifica la consultora.
Según la investigación, hay cuatro personalidades que son más frecuentes entre los trabajadores y que en un extremo, representan un riesgo alto, estas son:
- Expresivo. La expresividad y la confianza social pueden convertirse en una búsqueda excesiva de atención o en una dificultad para compartir el protagonismo.
- Cauteloso. La cautela al tomar decisiones puede convertirse en indecisión excesiva o miedo a cometer errores.
- Arrogante. La confianza y la ambición pueden convertirse en un exceso de confianza, un sentido exagerado de merecimiento o dificultad para reconocer los errores.
- Reservado. La independencia y el control emocional pueden convertirse en distanciamiento o en una comunicación limitada.
Estas cuatro personalidades alcanzan un nivel de riesgo alto en el 55% de las personas. Además, aparecen en diferentes perfiles de empleados y pueden adquirir mayor relevancia dependiendo de la situación y de la intensidad con la que se manifiestan.
“Muchas veces, se trata de características que contribuyen al éxito de una persona, pero que pueden volverse menos efectivas cuando se llevan al extremo. La misma característica que ayuda a alguien a tener éxito en una situación puede generar dificultades en otra, especialmente cuando aumenta la presión”, expone Alise Dabdoub.
Los factores que llevan la personalidad al extremo
De acuerdo con Hogan Assessments, “la presión, la sobrecarga de trabajo, los cambios, los conflictos y el cansancio” son factores que pueden llevar al extremo a estas personalidades.
Aunque no sólo el estrés tiene influencia, también “el aburrimiento, el conformismo o el exceso de confianza” puede desencadenar en un lado oscuro de la identidad, esto es así, porque la persona se releja y presta menos atención a la forma en la que actúa y se relaciona con los demás.
Para los empleados, el objetivo de identificar estas personalidades no es realizar un cambio de identidad, se trata de desarrollar autoconocimiento; es decir, reconocer los comportamientos que suelen ser extremos, los desencadenantes y los efectos que tienen en los compañeros de trabajo.
“Una de las formas más útiles de desarrollar este autoconocimiento es prestar atención a los patrones que aparecen en la retroalimentación que recibimos. Si escuchas repetidamente que tardas demasiado en tomar decisiones, que acaparas las conversaciones o que te distancias cuando surgen dificultades, esto puede indicar que una cualidad se está llevando al extremo. El objetivo no es cambiar quién eres, sino reconocer este comportamiento a tiempo para poder ajustarlo”, comparte Alise Dabdoub.
Para la especialista, el desafío no está en saber si se tiene un lado oscuro en el trabajo, pues la mayoría de las personas lo posee, el reto es entender cómo se manifiesta y reconocerlo antes de que afecte el desempeño y los vínculos entre compañeros.