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Estrés y enfermedades, las facturas de unas vacaciones para pendientes y no para el descanso
Los trabajadores mexicanos tienen apenas 13.5 horas al día para dormir, el autocuidado y el ocio, según datos de la OCDE; de ahí que haya quienes usen sus vacaciones para atender pendientes domésticos y no para el descanso.
La falta de descanso en vacaciones puede afectar la salud de los trabajadores.
Si los planes de tus próximas vacaciones incluyen ir a hacer un trámite, pagos, limpieza profunda, un estudio médico que has postergado, la junta en la escuela de los niños y una lista interminable de pendientes que no incluye descanso y mucho menos sol y playa, cuidado, tu bienestar puede estar en riesgo.
Tomar vacaciones para acabar con todos los pendientes que no tuviste tiempo o energía de hacer dejan de lado el fin principal de este derecho laboral vigente en México desde 1931: descansar, lo que ayuda a bajar el estrés por el trabajo.
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“El ser humano no puede estar en constante estrés. Eso termina convirtiéndose en formas diversas de trastornos no sólo emocionales y mentales, sino también físicos”, advierte Marco Antonio Bautista Santiago, psicólogo e investigador y docente en la Universidad Iberoamericana.
Desde 2023, los trabajadores mexicanos cuentan con más días de descanso luego de la reforma conocida como “vacaciones dignas” que estableció un periodo vacacional de12 días al cumplir un año de servicio y que aumentan gradualmente año con año. Antes sólo “gozaban” de seis días al cumplir el primer año laboral.
Vacaciones para pendientes y trámites ponen en riesgo el descanso
El descanso es no sólo un derecho sino un asunto de salud y su ausencia en las vacaciones para hacer otras actividades evidencia un modelo de trabajo que no otorga tiempo suficiente para realizar tareas que, en teoría, podrían realizarse al concluir la jornada laboral.
“Si las vacaciones son más bien usadas para eso y no para descansar, entonces señala imperfecciones de lo que pensamos que es el trabajo y cómo está organizado”, explica Jorge Mérida, vicepresidente de Salud Mental en el Trabajo del Colegio Nacional de Psicología Clínica para el Trabajo (Conapsit).
Esa imperfección es la deuda de tiempo que deja el día día y las horas dedicadas no sólo al trabajo sino las actividades alrededor de él como el transporte y el alistarse.
“Las vacaciones, en muchas ocasiones, es el tiempo que nos permite completar la deuda de algún trabajo doméstico”, añade Mérida.
Un día tiene 24 horas, de las cuales, en el escenario más optimista, una persona dedica ocho horas al trabajo o nueve si come en su centro laboral, un tercio del día. El otro tercio para dormir, si es que hay las condiciones para las ocho horas recomendadas. Y el tercio restante se ocupa en trasladarse al trabajo y las tareas domésticas como alimentarse, cuidar de sí mismo.
Los mexicanos invierten apenas 4.3 horas a la semana para descansar, de acuerdo con la última Encuesta Nacional Sobre el Uso del Tiempo (ENUT).
De acuerdo con la OCDE, los trabajadores mexicanos tienen menos horas al día para el ocio, autocuidado y dormir, con 13.5 horas frente a las 15 horas promedio con que cuentan los colaboradores de los países que la integran.
Falta de descanso en vacaciones aumenta riesgos para la salud
Ante esa falta de tiempo, los trabajadores recurren a administrar sus vacaciones a lo largo del año entre los pendientes domésticos y el tiempo de descanso. Como Jenny López, madre de una niña de 9 años, quien suele utilizar algunos días de sus vacaciones para acudir a las juntas escolares de su hija o llevarla a los ensayos del coro en el que la menor participa. Y para el descanso aparta sólo unos tres o dos días en diciembre o enero para hilarlos con el asueto de temporada Navideña y tratar de descansar en ellos.
“Si un organismo no encuentra un espacio para bajar ese estrés, tarde o temprano, eso va a repercutir en problemas estomacales, cardíacos, circulatorios y otros malestares. Sí hay una relación entre no disminuir el estrés y la enfermedad física, no solamente mental, sino física”, explica Bautista Santiago.
"Soy el estrés en persona"
Tal es el caso de Jenny, quien comparte que arrastra una deuda de sueño, pues entre el transporte, un horario de 9 a 6, atender los pendientes escolar de su hija y la búsqueda de trabajos adicionales que realiza en su casa para obtener un ingreso extra, apenas le queda tiempo para dormir, si es que el insomnio no la interrumpe.
“Soy la personificación del estrés en estos momentos”, admite. Su periodo vacacional más reciente fue en enero, que ocupó para jugar con su hija y atender asuntos familiares. El puente de asueto se dedicó a limpiar su casa y depurar armarios, actividades que no tiene tiempo de realizar entre semana pues sale de casa a las 7:30 y regresa a las 19:30 horas.
Resolver pendientes en vacaciones puede ayudar a distraerse del trabajo, sin embargo sigue siendo trabajo doméstico no remunerado.
“Quizás sí te ayude a distraerte, porque necesitas hacer otra cosa. Pero eso que haces para hacer trámites es trabajo doméstico que deberías de tener oportunidad de hacerlo en el día a día. De allí el tema de la intención de regular la jornada”, menciona Mérida.
Sin descanso en vacaciones el cuerpo y mente no se recuperan
El no tomar las vacaciones para el descanso implica que el estrés cotidiano permanezca, lo que se traduce en cansancio físico y mental, irritabilidad, manifestaciones físicas como dolores de cabeza, de estómago y a largo plazo la posible aparición de enfermedades crónicas como la diabetes o accidentes cerebrovasculares o problemas cardíacos, de acuerdo con los especialistas.
“Entiendo porque utilizamos las horas de descanso en hacer trabajo doméstico, pero el efecto es que no hay una adecuada recuperación”, advierte Mérida.
Además de las afectaciones en la salud personal, la falta de descanso en vacaciones repercute en las relaciones interpersonales pues la convivencia no es de calidad o las personas se encuentran más irritables, lo que aumenta la agresividad.
“Repercute en las relaciones interpersonales que tienen los trabajadores en sus espacios como la familia, con los amigos. No tomar vacaciones es sumamente perjudicial (para el descanso). Si las uso para dedicarme a hacer todo lo que no pude cuando estaba trabajando, entonces no hay descanso”, agrega Bautista Santiago.