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Almadía ratifica premio tras revisar novela señalada por uso de IA
La editorial mexicana concluyó la revisión de Donde el agua trabaja y refrendó su confianza en el escritor peruano. Junto con el jurado del certamen, cuestionó la utilización de herramientas tecnológicas como prueba concluyente y exigió una disculpa al diario que difundió los señalamientos.
Foto EE: Eric Lugo
La editorial mexicana Almadía dio por concluida la revisión de Donde el agua trabaja, novela del escritor peruano David Silva Rojas que fue señalada públicamente por un supuesto uso de inteligencia artificial generativa, y anunció que mantiene el fallo del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat, otorgado al autor en julio pasado.
Mediante un comunicado difundido este viernes, el sello editorial refrendó su confianza en Silva Rojas después de examinar documentación proporcionada por el escritor sobre su proceso creativo y de sostener conversaciones con especialistas tecnológicos, jurídicos y lingüísticos.
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La declaración fue suscrita también por la Sociedad Ventosa Arrufat y las escritoras Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, integrantes del jurado que seleccionó la novela entre 2,204 manuscritos procedentes de 22 países.
"Almadía fundamentó su juicio en criterios humanos, a partir del conjunto de la información examinada, su relación con la obra y las distintas conversaciones sostenidas con tecnólogos, abogados y peritos lingüísticos durante el proceso", señala el documento.
Aunque la editorial no hace públicos los materiales examinados ni ofrece una conclusión técnica específica sobre los resultados del detector de inteligencia artificial que originó los señalamientos, sí manifiesta su respaldo a la autoría del escritor peruano y a la decisión literaria del jurado.
David SIlva Rojas. Foto: Tomada de Facebook.
De la sospecha tecnológica a la revisión editorial
La controversia comenzó el pasado 23 de octubre, cuando el diario español El País publicó una investigación en la que sostenía que el detector Pangram atribuía a inteligencia artificial el 99% del texto de Donde el agua trabaja.
El señalamiento puso bajo escrutinio al escritor y a las organizadoras del premio, cuyas bases prohibían expresamente la utilización parcial o total de inteligencia artificial generativa en la escritura de las obras concursantes.
Como consecuencia, Almadía suspendió la gira de presentaciones que Silva Rojas realizaría en España y anunció una revisión de la novela.
Cuatro días después, el autor negó públicamente haber utilizado estas herramientas para crear, redactar o revisar el libro. Asimismo, explicó que la obra surgió de una investigación sobre las condiciones laborales de trabajadores agrícolas en Ica, Perú, y ofreció entregar borradores, cuadernos y versiones previas de su manuscrito.
Ahora, la editorial confirma que el escritor colaboró con la revisión y proporcionó la información solicitada. Sobre la suspensión de la gira, Almadía explicó que buscó protegerlo y evitar que los encuentros con lectores se convirtieran en interrogatorios públicos.
Almadía exige una disculpa
Más allá de la ratificación del premio, el pronunciamiento introduce un cuestionamiento al ejercicio periodístico y a la utilización de herramientas automatizadas para determinar la intervención de inteligencia artificial en una obra literaria.
"También creemos que los resultados de una herramienta de detección no bastan por sí solos para dar por demostrado cómo se escribió una obra", advierten los firmantes.
En referencia a la cobertura de uno de los diarios de mayor circulación en lengua española, el comunicado sostiene que no siempre se distinguió suficientemente entre una sospecha y un hecho demostrado, situación que, a juicio de los firmantes, tuvo consecuencias para el autor, el jurado y la editorial.
Donde trabaja el agua - Portada.
Por ello, Almadía considera que una disculpa del periódico constituiría un gesto de respeto y consideración, aunque reconoce el legítimo interés periodístico de investigar las posibles irregularidades en una novela premiada.
El comunicado también lleva la discusión hacia un terreno más amplio: la posibilidad de que empresas tecnológicas del norte global adquieran una autoridad creciente para validar las formas de escritura de autores latinoamericanos.
La editorial se pregunta incluso si el temor a ser señalado por una máquina podría terminar condicionando las decisiones estilísticas de los escritores.
David SIlva Rojas.
"El uso de la inteligencia artificial como herramienta de detección ha abierto un debate en el mundo editorial. Por nuestra parte, preferimos seguir confiando en el criterio humano", concluye el pronunciamiento.
Con esta resolución, Almadía mantiene el reconocimiento literario concedido a Silva Rojas, dotado con 20,000 euros, y reivindica la independencia del jurado, mientras la controversia deja abierta una discusión sobre los alcances y límites de las tecnologías de detección en la industria editorial.