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Almadía revisará novela por supuestos indicios de escritura con IA
El sello editorial anunció la cancelación por el momento de las presentaciones de “Donde el agua trabaja”, del peruano David Silva Rojas, ganador este año del I Premio de Novela, para evaluar si la construcción del texto tuvo intervención de herramientas generativas.

Fallo del Premio Almadia.
El mundo editorial enfrenta un desafío sin precedentes sobre la creación literaria, su interpretación y determinación creativa alrededor de la autoría humana y coparticipación o generación mayoritaria de textos por tecnologías de inteligencia artificial.
Este viernes 23 de octubre, la editorial mexicana Almadía anunció que someterá la novela ganadora del I Premio de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat, “Donde el agua trabaja”, escrita por el autor peruano David Silva Rojas, a una revisión detallada, “sin anticipar conclusiones”, después de que una nota publicada por el diario El País anunciara que la herramienta Pangram determinó que, supuestamente, el 99% del texto premiado fue generado con inteligencia artificial.
El diario en cuestión matizó que las pruebas arrojadas no pueden ser concluyentes, puesto que Pangram detecta patrones estadísticos compatibles con los procesos de generación por IA. Es decir que este proceso no detecta qué del contenido de la novela fue escrita por un ser humano y hasta qué punto o de qué manera hubo intervención de una tecnología de este tipo, es decir, si en redacción, edición u otro tipo de participación colaborativa o unidireccional.
Por esta razón, Almadía difundió a través de un comunicado que, por el momento, suspenderá todas las actividades programadas para la presentación del título y efectuará el análisis del texto con el cuidado que requiere una valoración de esta pertinencia, cuya determinación pueda afectar a una obra y a su autor.
Asimismo, el sello editorial explicó que desde la apertura de la convocatoria, las bases y el protocolo del premio establecieron la prohibición del uso de inteligencia artificial en la escritura de las obras susceptibles de premiación.
Almadía expuso que David Silva Rojas declaró en el contrato firmado que no utilizó herramientas de inteligencia artificial e incluso, como mencionó el sello, “nos lo aseguró en persona y no tenemos elementos para desconfiar de su palabra”.

David Silva Rojas, escritor.
El sector, frente a la vertiginosa evolución de la IA
El comunicado en cuestión señala, además, que “durante la lectura de la novela, ni al jurado ni al equipo editorial nos pareció que se hubiera usado IA generativa. Nos acercamos a la obra en su conjunto, atendiendo a su voz, su construcción y los sentidos que abre. Nuestra mirada reúne experiencia, sensibilidad e interpretación, dimensiones que consideramos esenciales en el encuentro con la literatura”.
Sin embargo, reconoció que la vertiginosa evolución de este tipo de herramientas tecnológicas plantea nuevos desafíos para el sector editorial.
“La discusión nos enfrenta a preguntas para las que todavía no tenemos respuestas definitivas. Sin embargo, nos preocupa un escenario en el que confiemos a las máquinas la producción de textos y la autoridad definitiva para juzgar su procedencia”, sostuvo Almadía.
En contraste, consideró que si bien las herramientas de detección de creación por IA, como Pangram, pueden aportar información de interés sobre estos procesos, sus resultados requieren de amplios criterios de interpretación y contraste, sobre todo si lo que está en juego es la trayectoria de una persona y la confianza de los lectores.
El fallo y el jurado
El fallo del I Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat para “Donde el agua trabaja”, de David Silva Rojas, se dio a conocer el pasado 27 de julio desde la Ciudad de México, con un videoenlace con el autor anunciado.

Donde trabaja el agua, de David Silva Rojas.
La decisión del reconocimiento fue unánime y se impuso a un total de 2,204 manuscritos de 22 países. El jurado fue integrado por tres escritoras: la mexicana Cristina Rivera Garza, la argentina Selva Almada y la ecuatoriana Mónica Ojeda.
En su falló, el comité expuso que la obra en cuestión "construye la atmósfera opresiva de la explotación laboral, la vulnerabilidad y la relación desigual entre trabajadoras y capataces con un lenguaje sutil", además de hacer un "uso magistral" del silencio como recurso narrativo.
La novela, a decir del autor, parte de las condiciones laborales agrícolas en la región de Ica, en Perú, y adapta los testimonios allí recogidos a una narración de prosa breve, con fundamentos en el haiku, una técnica poética japonesa ancestral.
Este diario consultó al sello Almadía para conocer y difundir la voz de su director, Guillermo Quijas, de una representante del jurado o bien del propio autor. Sin embargo el sello anunció que por el momento no habrá declaraciones al respecto.
