Lectura 2:00 min
Retrato: Alejandro Velázquez
El científico fue galardonado con el premio Interciencia 2009
El martes 27 de octubre, recibió una llamada inesperada: debía presentarse ese mismo jueves, en Cochabamba, Bolivia, para recibir el premio Interciencia 2009. No se lo esperaba. Tampoco sabía cómo le haría para llegar a tiempo a recibir el galardón.
El premio reconoce la calidad científica de Alejandro Velázquez en el campo de ecología y la biodiversidad. Es el primer mexicano en obtenerlo, tras competir con otros nueve candidatos del continente americano.
Cuando llegué a recibir el premio ni pude festejar. Todo fue muy rápido , dijo. Al otro día en la mañana, su esposa recibió una llamada que la asustó: Me pidieron tus datos, porque te van a mandar un cheque , le dijo. Cuando pudo averiguar, supo que también había ganado el premio de Investigación Científica y Humanística del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Michoacán, por su trayectoria.
La Asociación Interciencia está conformada por asociaciones de 19 países del continente americano que desde 1974 fomentan el avance de las ciencias. A partir del 2004 premia, de forma alterna, a investigadores destacados en ciencias de la vida y en ecología y biodiversidad.
Larga trayectoria
Se cree que un científico es alguien poco convencional, pero yo sí me creo un poco más normal , confiesa en breve charla telefónica desde Morelia (Michoacán), donde actualmente reside.
Antes se necesitaban compadrazgos para destacar como científico. Hoy, aunque la competencia es más sana, sólo llega quien está más arriba de un posgrado. Antes de este nivel, es imposible , confiesa.
Esto significa que antes de ser alguien se necesitan entre 10 y 15 años de estudios adicionales a la licenciatura, publicar investigaciones, asistir a convenciones y congresos, dirigir investigaciones y estar en constante movimiento. ¿Hay tiempo para enamorarse y tener una familia? Casi nunca. Ésos son privilegios que se ganan con el tiempo, porque en el camino se gana poco, se vive de becas, subsidios y mucha paciencia.
Esto es un maratón. Hay que aguantar, caminar sin prisa, pero sin pausa , dice Velázquez.