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Arte e Ideas

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Pedro Friedeberg: el último excéntrico

"De vacaciones por la vida. Memorias no autorizadas del pintor" se presenta este jueves en el Alcázar de Chapultepec.

Vivió en los tiempos de Leonora Carrington, Pita Amor, Edward James, Antonio Souza y una serie de artistas excéntricos que hacían de México algo especial y surrealista.

El artista recuerda aquél México y comparte sus recuerdos en el libro De vacaciones por la vida. Memorias no autorizadas del pintor Pedro Friedeberg

Yo admiraba a toda esa gente loca, extraña pero con mucha personalidad y en algunos aspectos me siento identificado con todos ellos que fueron mis amigos , dice Pedro Friedeberg, quien sin duda es uno de los últimos excéntricos en el arte mexicano.

El pintor sonríe, cuenta anécdotas con su voz aguardentosa, critica a los artistas contemporáneos y sentencia: El arte ya murió, después del surrealismo no hay nada nuevo .

Es la última entrevista programada, su día comenzó muy temprano y se ve harto de las preguntas, ha repetido varias veces cómo nació el libro.

Yo quería escribir algo de artistas excéntricos…. Pero llegó José Miguel Cervantes y comenzamos a grabar nuestras charlas .

Pedro Friedeberg se frota las manos (es una manía) y juega con el fotógrafo: Muy bien, una más y ya, capaz que me borró . Dice apetecer un tequila o una copa de vino blanco pero no podrá hacerlo, tiene un día complicado.

Más que una entrevista, el artista comienza a soltar ideas y palabras empapadas con su humor negro y sabiduría que le dan sus más de 70 años de vida.

Ya no hay excéntricos o no los conozco, pero a mí ya no me corresponde, soy un viejo de la tercera edad (risas) , comenta el pintor quien dice consultar todos los días el I Ching.

Y vuelve a arremeter con la calidad del arte ha bajado mucho, se ha impulsado a algunos artistas que me parecen están totalmente equivocados .

¿Hacen falta excéntricos o rebeldes en México?

Sí, porque ahora toda la gente se ha vuelto como borregos y es culpa de la sociedad de consumo, de la televisión que lava el cerebro y quiere que seamos todos igual como en un Mundo Feliz de Aldous Huxley .

La charla esta salpicada de referencias literarias, artísticas e históricas, cada una de sus respuestas viene acompañada de pausas y una anécdota.

En la vida hay cosas más importantes que el dinero, existe el arte, gastronomía, el amor, el vino o la cultura; hay tantas cosas bellas y satisfacientes , opina el pintor quien dice ser mexicano, aunque haya nacido en Italia.

Sobre su arte, calificado como surrealista y sobrecargado en símbolos y conceptos, explica:

Dicen algunos que le tengo terror al vacio y que por eso hago cosas sobrecargadas; pero es una cuestión estética, pero sí odio las paredes blancas .

¿Es un adelantado a su tiempo?

Sí pero también un retrasado, yo hubiera querido nacer 100 años antes del día en que nací, me hubiera sentido más realizado .

Pero el pintor se considera un hombre feliz, al que no le falta nada por hacer.

Quiero seguir viviendo, pero yo no estoy destinado a hacer una gran obra o tal vez ya pasó, más bien soy secundario. Yo admiro a los pintores y a los músicos secundarios, esos que hicieron un arte olvidado; yo voy a pertenecer a eso .

Pero esto no le molesta en lo absoluto al pintor, escultor y dibujante, al contrario.

Para qué tratar de trascender después de la muerte… es absurdo

Mucha gente lo conoce por su famosa Mano-silla. ¿Le molesta?

No, la hice hace 50 años, se han vendido más de 5,000 piezas pero creo que con el libro, la gente conocerá más de mí, porque la silla no tiene importancia, creo que mis pinturas y lo que he vivido son más .

Al final, Pedro Friedeberg, se levanta, mira por el amplió ventanal a la ciudad, en medio de los rascacielos reconoce algunas casas, sigue charlando y se detiene frente a un foco en el techo.

Me parece más relevante la gente que saca la mierda de la ciudad ¿Cómo le hace? O aquel que puede poner un foco, esos son más artistas que quien toma una caja de zapatos vacía y dice que es arte .

El pintor se va ensimismado en sus ideas y frotándose las manos, ésas que han entregado al mundo obras hermosamente excéntricas e invaluables para el mundo del arte.

Anecdotario de Pedro Friedeberg

De vacaciones por la vida. Memorias no autorizadas del pintor Pedro Friedeberg incluye una serie de charlas con José Miguel Cervantes, acompañado por fotografías familiares, imágenes de sus obras, carteles, cartas y varias cosas más.

El libro fue editado por Déborah Holtz y Juan Carlos Mena de Trilce Ediciones con el apoyo de la Dirección General de Publicaciones (DGP) del Conaculta y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

El libro se presentaeste jueves a las 20:00 horas en el Alcázar del Castillo de Chapultepec.

Entrada libre.

vgutierrez @eleconomista.com.mx

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