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Nacidos para correr, saber y contar
Christopher McDougall nos cuenta de lo que han estado investigando científicos, médicos y entrenadores sobre el acto de correr.
Terminaron los Juegos Olímpicos con la que algunos llaman la prueba reina de éste, el máximo encuentro deportivo de la Historia: el maratón.
Más allá de la leyenda del mensajero Filípides, quien más que llevar la noticia del resultado de la batalla de la Batalla de Maratón a Atenas (que eran ciudades muy cercanas), como a veces se dice, fue corriendo durante días a pedir ayuda a Esparta (que estaba, esa sí, lejísimos), tal parece que esta idea de que correr grandes distancias es la actividad física más relevante para el ser humano nació hace mucho mucho tiempo. Tanto que ya no es materia de leyendas e historiadores, sino de antropólogos y arqueólogos.
UN LIBRO SOBRE CORRER
Desde la Grecia clásica sabemos que hay tres cosas intrínsecamente buenas para el ser humano: el arte, el deporte y la ciencia (o filosofía dejémoslo en amor por la sabiduría), así que, en la actualidad, da un enorme gusto encontrarse las tres reunidas en un solo objeto: el libro Nacidos para correr, de Christopher McDougall.
McDougall es un reportero (ha trabajado para la AP, New York Times, Esquire, The New Yorker y actualmente para Mens Health) y es también un hombre grande (1.80 de estatura y, hace un tiempo, unos 100 kilos de peso) que, hace unos años, cada vez que trataba de correr, igual que la mayor parte de la gente, se lastimaba.
Porque entre los corredores hasta ocho de cada 10 se lastiman cada año. No importa cuál sea tu peso, si eres rápido o lento, un campeón de maratones o tan sólo resoplas un poco los fines de semana, tienes tanta probabilidades como cualquier otro de destrozarte las rodillas, canillas, ligamentos, cadera o talones , nos cuenta.
En la búsqueda de lograr hacer ejercicio sin hacerse cachos empezó a entrar al mundo de los ultramaratonistas. También entró a las Barrancas del Cobre, en Chihuahua, donde habitan (o se esconden) los más increíbles corredores del mundo, los rarámuris o tarahumaras, e incluso logró entrar en contacto con estas personas que evitan como la peste (y por lo visto con razón) el contacto con quienes provienen del mundo exterior.
Además, Christopher McDougall nos cuenta de lo que han estado investigando científicos, médicos y entrenadores sobre el acto de correr.
Ahí destacan especialmente las ideas e investigaciones de David Carrier, Dennis Bramble y Louis Liebenberg, quienes sostienen una interesantísima hipótesis anatómico evolutiva: los seres humanos, todos, no sólo los rarámuris o los enloquecidos ultramaratonistas, nacimos para correr.
PERO... ¿Y EL ARTE?
Sí, McDougall junta un montón de sabiduría en torno de la actividad deportiva de correr y la tercera cosa intrínsecamente buena que tiene su libro, el arte, está en la forma de contarnos toda esa sabiduría.
Nacidos para correr se lee como una de esas apasionantes novelas que uno no puede soltar hasta que llega al final y es que en realidad, más que abrumarnos con su sabiduría o aleccionarnos sobre las ventajas de correr y exhortarnos a practicar este deporte, nos cuenta una historia, la del sueño de un curioso y esquivo personaje llamado Caballo Blanco y su ilusión de organizar una excepcional carrera
En la portada podemos leer la frase promocional la más increíble carrera jamás contada , este reseñista, que no hace promoción sino comentarios críticos, sólo dirá que es la carrera mejor contada de cuantas ha leído que sea la única que recuerda haber leído no le quita validez al comentario, se la suma.
- Nacidos para correr
- Autor: Christopher?McDougall
- Editorial: Debate.
- Páginas:400.
- Costo:$299.
manuel.lino@eleconomista.mx