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Arte e Ideas

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En Real del Barro, el Día de Muertos se celebra todo el año

El restaurante oaxaqueño, en Zona Rosa, lanza ‘Una velada con muertos’, una puesta en escena con música en vivo y menú degustación, para ofrecer a los visitantes “una probadita” de la tradición mexicana más famosa en el mundo, todos los jueves del año.

Foto: Cortesía.

“Bajo el conocimiento de que la festividad más importante que México comparte con el mundo es el Día de Muertos, lo que pensamos es que el turista que viene en otra fecha distinta al 1 y 2 de noviembre no puede disfrutar y apreciar de esta tradición que ya es muy famosa en todo el mundo”.

Esa es la premisa de que parte, Rafael Saavedra, director del restaurante Real del Barro, en la colonia Juárez de la capital mexicana, para proponer “Una velada con muertos” que permite al visitante nacional y extranjero disfrutar durante todo el año de este elemento cultural inscrito en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO en 2008.

“Se trata de una puesta en escena con tres actrices y un actor, que interpretan -con diálogos en español e inglés- a Frida Kahlo, La Catrina, La Llorona y a un charro mexicano y realizan un sketch divertido, mordaz, irónico; cantan “La llorona”, “La zandunga”, “Dios nunca muere”, y durante 45 o 50 minutos le hacen pasar a la gente un momento muy agradable, con cancionero en mano, para que puedan unirse a la fiesta”, dice Saavedra a El Economista.

“Todos los jueves hacemos algo especial en la decoración para crear una atmósfera relativa al Día de Muertos, tenemos un altar, ponemos velas, de tal manera que los hoteles y las agencias de viajes puedan a ofrecer a sus clientes una cena temática, como opción, y que puedan tener una probadita de lo que es la festividad de muertos”, añade.

"Una velada con muertos" vive su estreno por estas fechas. Prácticamente es el lanzamiento que Real del Barro ofrece de cara a la festividad, dice el empresario. “Aunque ya la hemos presentado diez veces, hemos venido afinando, porque la puesta en escena se acompaña de música en vivo; comenzamos con teclados y ahora ya cambiamos a un ensamble de cuerdas, el ensamble Ollin”, detalla.

“Es un chelo, una guitarra y un violín, que le dieron un carácter más acogedor, más cálido y mexicano; esta versión ya lleva tres presentaciones y la respuesta ha sido muy buena”.

Adicionalmente, Real del Barro ofrece una galería con cédulas bilingües que explican algunos elementos de la tradición mexicana como el barro negro, los alebrijes, los textiles oaxaqueños, y por supuesto el altar de muertos y todo el simbolismo de sus elementos, comparte Saavedra.

“La idea de hacer esta actividad los jueves es que no quisimos ponernos a competir con la oferta nocturna del fin de semana que es muy vasta, sino que fuera una cena para la gente que llega a la ciudad ese día, pudiera tener un espacio y un lugar donde ir a cenar, disfrutar del show y que a las 9:30 o 10 de la noche ya pudiera estar descansando en su hotel, ya sea para irse al otro día temprano a pasear o a trabajar, porque no hay que olvidar que mucho de nuestro turismo es de negocios”.

El sabor oaxaqueño

Real del Barro es un restaurante especializado en la gastronomía tradicional de Oaxaca. Para la Velada de muertos suele ofrecer un menú degustación de siete tiempos que incluye una brocheta de queso artesanal con uvas, una flor de calabaza rellena de requesón capeado y con un espejo de mole, una empanadita de mole negro, una sopa de guías de flor de calabaza con pepita tostada servida en guaje, con chochoyotes (bolitas de masa típicas de Oaxaca), una dobladita de tasajo, y como plato fuerte uno de los moles de la casa: verde, coloradito, manchamanteles y el mole negro, que es la estrella.

El menú se marida con vino blanco en las entradas y con vino tinto en los platos principales, y el mezcal oaxaqueño no puede faltar.

Finalmente, llegan los postres, el más típico son los buñuelos servidos con un dulce de guayaba.

Para quien no apetezca el menú completo, el chef recomienda una opción intermedia que es un plato con seis bocadillos muy variados que incluye albondiguillas al chipotle, empanada de mole negro, flor de calabaza capeada y sope de tasajo.

Real del Barro

“Una velada con muertos”

Todos los jueves del año de 7:00 a 9:00 de la noche

Hamburgo 222 casi esquina, Praga, Juárez, Zona Rosa, Ciudad de México.

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Editor de Arte, Ideas y Gente en El Economista. Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Maestro en Filosofía Social, por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Especialista en temas de arqueología, antropología, patrimonio cultural, religiones y responsabilidad social. Colaboró anteriormente en Público-Milenio, Radio Universidad de Guadalajara y Radio Metrópoli, en Guadalajara.

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