Buscar
Arte e Ideas

Lectura 5:00 min

Chalán, Marfa Girl y otras cintas que no van al cine

Ha llegado la hora del cine on line. Ahora los estrenos no llegarán exclusivamente a las salas comerciales. Algunos directores prefieren llegar directamente a la sala de tu casa.

No, no las va a ver en tu Cinépolis local. Ni en Cinemex, ni en Cinemark. Tal vez ni siquiera en la Cineteca. Han llegado las nuevas rutas de exhibición. Son caseras, on line y muchas veces gratuitas.

La semana pasada se estrenó la nueva película de Jorge Michel Grau (director de Somos lo que hay, aquella sobre una familia de caníbales chilangos). Chalán se llama la cinta y está ahorita en cartelera… en línea. Se puede ver de manera gratuita a través de Nuflick (www.nuflick.com), página que ofrece una buena selección de cine independiente; películas que son material de festival o que de plano dieron el conocido semanazo en la cartelera comercial.

El caso de Chalán es distinto. Fue estrenada exclusivamente por Nuflick. Grau y los productores no se decidieron por el estreno on line sólo para apelar a la ansia novedad de la audiencia. Detrás del estreno y exhibición de Chalán hay un principio ético. La película se realizó con fondos públicos. A Grau le pareció que, dado que el dinero viene de los impuestos de la gente, había que regresarle la película a la gente. Y de manera gratuita: ya habían pagado por ella.

La mejor forma de hacerlo, seguramente la única, era la exhibición on line. Chalán estará así, gratis, en Nuflick hasta las 12 de la noche del 30 noviembre.

La propia campaña de promoción fue en línea. Semanas antes del estreno de Chalán los productores crearon una cuenta de Twitter bajo el nombre de @dip_aldape, un supuesto diputado plurinominal independiente fanático de Real Madrid, América y la censura. El gimmick publicitario funcionó muy bien. El @dip_aldape se enzarzó en múltiples polémicas twitteras sobre política (parecía un diputado real: peleonero, conservador, demagógico) y se convirtió en uno de los personajes a odiar dentro de la red social. Bajo el hashtag #NoaChalán, Aldape creó una campaña de censura al filme porque es una difamación del Poder Legislativo . Varios medios se lo creyeron, incluida la Revista Proceso.

El estreno fue todo un éxito, casi medio millón de personas vieron Chalán el miércoles 21 de noviembre, noche de su estreno. No sé cuántas personas hayan visto Somos lo que hay durante su corrida comercial, pero me atrevo a asegurar que Chalán ha sido mucho más exitosa.

¿De qué trata Chalán? De las desventuras de Alán (Noé Hernández), el chalán del título, ayudante del famoso diputado Aldape (Juan Carlos Remolina). Como se sabe, los chalanes de los poderosos son siempre sometidos a vejaciones y abusos. Chalán es la historia del fin de esa infamia cuando Alán obtiene algo mejor que un as bajo la manga que cambiará el rumbo de la partida.

En apenas una hora (Chalán es más bien un mediometraje), Grau consigue contar una historia que es entretenida sin más. Por alguna razón los cineastas mexicanos siempre tienen la necesidad de la moraleja y el comentario social como si eso fuera lo único que hiciera seria a una película. Grau no resistió tampoco esa inercia. No importa, de todos modos su cinta vale la pena, incluso aunque parezca una tesis del CCC.

Ya que estamos en ello, también quiero recomendar echar un ojo a la nueva película del veterano fotógrafo/cineasta/drogadicto-legendario/obseso-de-adolescentes-descamisados Larry Clark.

Clark saltó al mainstream con Kids (1995), cinta aturdidora de chamacos neoyorquinos que pasaban de la patineta al sexo sin protección, a la heroína y luego se regresaban patinar.

A partir de esa película y de su celebrado trabajo fotográfico (la verdad sea dicha, son sus fotos lo que le dará a Clark un pase a la posteridad, no sus películas escandalosas), Clark se ha convertido en el gurú de la adolescencia americana vivida al límite. A todos los límites: sexuales, químicos, políticos y geográficos. Lo que nos regresa a su nueva película: Marfa Girl.

Marfa Girl narra la vida de un grupo de adolescentes de Marfa, Texas, población fronteriza. El protagonista es Adam, quien a sus 16 años es objeto de deseo de medio Marfa (tampoco debe ser tanta gente). Sexo, violencia, drogas y todo lo demás.

Suena a cualquier otra película de Larry Clark. Lo interesante es que, a pesar de que su indie-cred le aseguraría un lugar en las salas de arte, Clark ha decidido exhibirla solo en línea. En su página oficial (larryclark.com) la película puede verse en streaming (es decir, sin necesidad de bajarla) por sólo 5.99 dólares. Ominosa, la página nos advierte que Marfa Girl nunca llegará a las salas ni saldrá en DVD. Quién sabe, Clark tiene muchos fans y la cinta ya ha estado rondando festivales (acaba de ganar un premio en Roma), así que la tentación de exhibirla comercialmente no debe ser poca.

Dos películas directas de alto perfil a Internet. Seguramente pronto veremos. Por el momento se me antoja recomendar esa vía a Carlos Carrera para que esa joya que es De la infancia pueda al fin verse. La última cinta de Carrera que, insisto, es una joya, languidece guardada porque nadie la quiere distribuir.

De De la infancia hablaremos en otra ocasión.

concepcion.moreno@eleconomista.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas