La nostalgia y el recuerdo parecen imponerse sobre los mexicanos cuando ven series y películas en Netflix. Al menos durante 2020, los mayores éxitos de la plataforma en México no fueron películas de ciencia ficción o series sobre jóvenes actuales y las vicisitudes que enfrentan en este mundo posmoderno, sino que los espectadores mexicanos prefirieron recorrer los pasillos  del palacio de la memoria.  

Nuevas versiones de películas de los años 80; el recuerdo de familias enteras y hasta la historia de la Reina del Tex-Mex Selena, que falleció hace 25 años, estuvieron entre los contenidos que Netflix estrenó en este 2020 y que en buena medida llevaron a la plataforma a ganar 1 millón 300,000 suscriptores durante el año de la pandemia de Covid-19 en México, según datos de Comparitech

Pero varias de estas historias populares en el principal servicio de streaming de todo el mundo no sólo apelan a una memoria individual, incitada por la autocomplacencia, la infancia o el privilegio; sino que se sumergen en historias que tocan a decenas si no es que miles de personas, grupos de mujeres, de tribus suburbanas, que “ya no están aquí” pero que siguen estando.          

Cobra Kai

Igual que casi todo el mundo, México sabía muy poco de la pandemia de Covid-19 cuando Cobrai Kai llegó a Netflix desde YouTube Red. El tardío spin off del clásico de las artes marciales The Karate Kid, cuya primera parte se estrenó hace 36 años, se convirtió en una de las series más vistas en México, según la plataforma. La serie sigue el renacimiento de la rivalidad entre Daniel LaRusso y Johnny Lawrence, protagonista y antagonista de la primera película de Karate Kid, como si se quisiera volver a vivir aquel combate final en el que LaRusso vence a Lawrence con la ya icónica patada de la grulla que le enseñó su maestro Miyagui.

La casa de las flores 

La tercera y última temporada de esta serie que se popularizó en buena medida por la voz letárgica y por momentos delirante de Paulina de la Mora también recurre a la analépsis, el recurso narrativo con el que las historias viajan al pasado en un libro, una película o una serie. La cámara enfoca a la familia De la Mora en el México de finales de los años 70, cuando José López Portillo encumbraba el nepotismo como presidente. La retrospectiva sirve para atar varios de los cabos sueltos que Manolo Caro había dejado durante las dos primeras temporadas de la serie y sirve también para comprender la complejidad del presente a través de los secretos del pasado.

Ya no estoy aquí 

El mismo año en que murió Celso Piña, se estrenó Ya no estoy aquí, pero esta película, que quizá le hubiera gustado al rebelde del acordeón, llegó a Netflix en 2020. La historia sigue a Ulises y su clica Los Terkos, un grupo de jóvenes que se reunían en las construcciones abandonadas y vagaban por las intrincadas calles de la colonia Independencia, en Monterrey. La cumbia, la música y el baile que dan fundamento a la cultura urbana conocida como Kolombia, que según la película fue aniquilada por la guerra contra el narcotráfico que inició Felipe Calderón en 2006, permite que el joven Ulises no enloquezca cuando debe huir hacia Nueva York, desde donde vuelve deportado a una colonia que ya no es la suya y con amigos que se han desvanecido por la violencia.

Las tres muertes de Marisela Escobedo 

Tal vez este sea el contenido que más escarba en el pasado y que, al mismo tiempo, refleja mejor la realidad mexicana del presente, sobre todo para las mujeres. Las tres muertes de Marisela Escobedo es un documental que retrata de cuerpo entero la impunidad que han sufrido las muertes de cientos de mujeres en la zona fronteriza del estado de Chihuahua al menos desde los primeros años de la década de los 90, cuando las maquiladoras se instalaron en el norte del país para aprovechar las ventajas del extinto TLCAN. Marisela Escobedo y su hija Ruby son la muestra más radical de la impunidad con la que el Estado mexicano en todos sus niveles ha tratado los casos de cientos y quién sabe si miles de niñas, adolescentes y mujeres que han perecido en el desierto desde 1993, hace 27 años.

Selena: la serie 

La reina del Tex-Mex remata esta lista de los principales contenidos de Netflix en México durante el 2020; como si a los mexicanos, cuando recuerdan algo triste, necesiten de un amuleto y qué mejor amuleto que la voz de una de las cantantes que marcaron un hito en la relación mexicoamericana, también en los 90. Selena fue un puente para los mexicanos y en general, para los latinos, que vivían en Estados Unidos y en la frontera con México: hablaba su lengua, que viaja entre el español y el inglés con libertad; bailaba y cantaba su música y desafortunadamente, como muchos de los inmigrantes que intentan llegar a Estados Unidos, murió asesinada viviendo el sueño americano.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx