El Hub de Inteligencia Artificial del Tec de Monterrey, un espacio dedicado a la investigación sobre la aplicación de esta tecnología en proyectos sociales y políticas públicas, que recién se inauguró esta semana, se encuentra adscrito a la Declaración de Montreal para el Desarrollo responsable de Inteligencia Artificial.

Esta declaración es una iniciativa de la Universidad de Montreal, lanzada en diciembre del 2018 y que hasta el momento han firmado 1,728 individuos y más de 70 instituciones de las cuales el Hub de Inteligencia Artificial del Tec de Monterrey es la primera en América Latina. En términos generales, sus objetivos son:

  1. Desarrollar un marco ético para el desarrollo y despliegue de la Inteligencia Artificial.
  2. Guiar la transición digital para que todos se beneficien de esta revolución tecnológica.
  3. Abrir un foro nacional e internacional de discusión para lograr colectivamente un desarrollo equitativo, inclusivo y ecológicamente sostenible de la inteligencia artificial.

De acuerdo con Enrique Cortés, director del HUB de Inteligencia Artificial del Tec de Monterrey, la iniciativa de la Universidad de Montreal se resume en una serie de características de carácter ético para diseñar y usar la inteligencia artificial. Para el especialista, el problema es que este tipo de principios corresponden a un modelo de autorregulación, es decir que son las propias instituciones y empresas las que deciden si siguen o no estas disposiciones.

Cortés dijo que México está atrasado en el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial sólo respecto de los líderes mundiales: China, Estados Unidos, Francia y Canadá, pero frente a las demás naciones el país “está en las mismas circunstancias”.

“En México se hace muy buena investigación fundamental en Inteligencia Artificial porque tenemos muy buenos matemáticos. Donde vamos atrasados es en la aplicación de la Inteligencia Artificial a problemas de tipo social y también de tipo empresarial. Ahí es donde nos falta experiencia y donde tenemos que educar mucho sobre todo a la industria nacional”, dijo Cortés.

El especialista dijo que en esta carrera tecnológica, hay algunos países que están más interesados en la ética con la que se usa la inteligencia artificial que otros.

“Los líderes, China y Estados Unidos están en una carrera armamentista y lo que les importa es el dinero. Canadá y Francia, por ejemplo, con quien tenemos una muy buena relación, enfatizan la ética en la inteligencia artificial”, comentó.

Los 10 principios de la Declaración de Montreal para el desarrollo responsable de Inteligencia Artificial son:

  1. Principio de bienestar: El desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial (AIS) debe permitir el crecimiento del bienestar de todos los seres "sintientes".
  2. Principio de respeto a la autonomía: Los sistemas de inteligencia artificial deben desarrollarse y utilizarse respetando la autonomía de las personas y con el objetivo de aumentar el control de las personas sobre sus vidas y su entorno.
  3. Principio de protección a la privacidad y la intimidad: La privacidad y la intimidad deben protegerse de la intrusión de sistemas de inteligencia artificial y de los sistemas de adquisición y archivo de datos (DAAS).
  4. Principio de solidaridad: El desarrollo de sistemas de inteligencia artificial debe ser compatible con el mantenimiento de los lazos de solidaridad entre las personas y las generaciones.
  5. Principio de participación democrática: Los sistemas de inteligencia artificial deben cumplir con los criterios de inteligibilidad, justificación y accesibilidad, y deben estar sujetos al escrutinio democrático, el debate y el control.
  6. Principio de equidad: El desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial debe contribuir a la creación de una sociedad justa y equitativa.
  7. Principio de inclusión y diversidad: El desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial debe ser compatible con el mantenimiento de la diversidad social y cultural y no debe restringir el alcance de las elecciones de estilo de vida o experiencias personales. 
  8. Principio de prudencia: Toda persona involucrada en el desarrollo de IA debe tener precaución anticipando, en la medida de lo posible, las consecuencias adversas del uso de sistemas de inteligencia artificial y tomando las medidas apropiadas para evitarlas. 
  9. Principio de responsabilidad: El desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial no debe contribuir a disminuir la responsabilidad de los seres humanos en la toma de decisiones.
  10. Principio de desarrollo sostenible: El desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial debe llevarse a cabo para garantizar una fuerte sostenibilidad ambiental del planeta.

De acuerdo con el propio documento, la Declaración de Montreal está dirigida a cualquier persona, organización y empresa que desee participar en el desarrollo responsable de la inteligencia artificial. También está dirigida a representantes políticos para que puedan establecer un marco “que permita una transición digital que sirva al bien mayor, y anticipen los graves riesgos que presenta el desarrollo de la IA”.

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kg