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En México debe preocuparnos ser excluidos de la Cumbre de Trump en Miami

Armando Guzmán | El qué y por qué desde Washington
La convocatoria para la cumbre de presidentes latinoamericanos con el presidente Trump es para el próximo 7 de marzo; el anuncio salió de la Casa Blanca casi un mes antes, el 2 de febrero. Quédense ustedes con estas fechas en la mente, porque son importantes.
Esta cumbre presidencial propuesta para el mes próximo no incluye a México. Y esas no son buenas noticias. Cuántas veces hemos escuchado que la relación de la presidenta, Mexicana Claudia Sheinbaum, con el presidente Donald Trump es excelente. Y, aun así, no fue invitada.
La convocatoria salió el dos de febrero. Un día después el tres, el presidente Gustavo Petro de Colombia llegó a Washington a pactar los parámetros de una nueva amistad con Trump. Después de la reunión, Petro no cabía por la puerta, hinchado de orgullo después de haber corregido a Trump de que America es un concepto erróneo y que el término correcto es “Las Américas”. Además le dijo, “Gringo franco” en su cara y ahora después de haber venido al centro del imperio, ya se podía considerar amigo de Trump... y aun así, tampoco fue invitado.
Ya es tiempo de que los líderes Latinoamericanos, que se dicen amigos de Trump, vayan dándose cuenta de que su concepto de amistad es distinto al del presidente estadounidense.
La cumbre de Miami tiene varios propósitos, pero el más importante para Washington es el de construir una coalición de líderes latinoamericanos "leales" a Estados Unidos y a su ideología de derecha. Recuerden que la meta es contrarrestar la influencia de China en America Latina.
Trump, empujado por Marco Rubio, su Secretario de Estado, necesita abordar la seguridad regional, y además asegurarse que no habrá traiciones, desacuerdos y desobediencias en el futuro cercano.
Por eso la lista de los seis presidentes elegidos:
Javier Milei presidente de Argentina y Nayib Bukele presidente de El Salvador, Daniel Novoa presidente de Ecuador, Santiago Peña Presidente de Uruguay, Rodrigo Paz presidente de Bolivia, y Nasry Asfura presidente de Honduras, tiene un tronco común. Todos estos gobiernos son de la nueva derecha de oposición latinoamericana.
¿Nos debe preocupar la exclusión de México?
La respuesta más rotunda es, claro que nos debe preocupar y mucho.
Las relaciones entre Estados Unidos y México se han tensado desde principios del 2026. Además existe l0 que usted podría llamar...
“Una Exclusión del Núcleo "Leal":
La cumbre está diseñada para reunir a líderes alineados con Estados Unidos, excluyendo deliberadamente a los liderazgos más izquierdistas o independientes.
Es la misma razón por la que Colombia y Brasil no fueron invitados tampoco. Es momento de abrir los ojos. Esto nos muestra claramente qué en las mentes de Trump y de Marco Rubio, existe un "ordenamiento hemisférico" que está separando a México de su principal socio comercial.
Disputas Comerciales Activas:
La exclusión se produce tras una guerra comercial de 2025 en la que Trump impuso aranceles del 25% a los productos mexicanos. Es probable que la cumbre de 2026 consolide alianzas comerciales que podrían dejar de lado a México en favor de naciones más alineadas.
Preocupaciones de seguridad y retórica:
Existe una alta tensión con respecto a la presión de Estados Unidos sobre la violencia de los cárteles mexicanos. Ya son muchos los informes que indican que la administración Trump ha incurrido en retórica sugiriendo posibles acciones unilaterales de Estados Unidos contra los cárteles, lo que sigue generando temor a una ruptura de la cooperación en ambos países.
Alineamiento geopolítico:
La cumbre se centrará principalmente en contrarrestar a China. Por eso Estados Unidos sigue presionado a sus líderes regionales aliados para que reduzcan su dependencia económica del gobierno en Pekín. La compleja relación de México con Estados Unidos en estas circunstancias lo coloca no solo en una posición diplomática difícil, sino en el centro de un problema comercial enorme. Es cierto que Estados Unidos es el cliente número uno de Mexico, pero China, es su cliente número dos.
Contexto de la situación:
Si bien México históricamente ha sido tradicionalmente un socio clave de Washington, hoy, en el contexto de 2026 muestra un cambio hacia un mayor fortalecimiento de los lazos exclusivos de Estados Unidos con un grupo más reducido de "aliados" estratégicos e ideológicos en la región. Eso es muy negativo para los mexicanos, porque nos deja al margen.
Además, nada que sepa o suene a izquierda política, va a motivar a Trump, a Rubio y a infinidad de estadounidenses a estar en el futuro del lado de México.
Por todo lo anterior, está cumbre de presidentes no trajo una buena dosis de realidad, porque de amigos cercanos, Trump ya nos movió a ser solamente... “socios no alineados”.

