Para Google, la nube es una tecnología que ya no es opcional para las empresas que quieran crecer. La escalabilidad de los sistemas informáticos y el bajo costo son las dos cualidades que ofrece este servicio que ya no sólo permite almacenar inmensas cantidades de datos (big data), sino gestionarlos, analizarlos y ofrecer capacidades adicionales al negocio a partir de estos. En resumen, Google quiere que las empresas apuesten y echen todos los huevos en su servicio de nube y por eso piensa duplicar por segundo año consecutivo su infraestructura en México.

Durante el Google Cloud Summit Ciudad de México, la feria tecnológica que aborda todos los pormenores de los servicios que la empresa californiana ofrece alrededor de la tecnología de la nube, Jorge Giraldo, jefe de Google Cloud para los países hispanohablantes de América Latina, platicó con El Economista sobre lo que supone esta tecnología para los negocios, el mercado mexicano, y las garantías de seguridad que Google ofrece para que no ocurran casos como el de Facebook y Cambridge-Analytica.       

“La nube pasó de ser una opción a una necesidad, que además es estratégica para que las organizaciones puedan sobrevivir en un mercado tan agresivo como en el que nos encontramos. Hay una evolución natural de una arquitectura tradicional en el que cada empresa contaba con su propia infraestructura, que era limitada”, dijo Giraldo.

Para el ejecutivo, este tipo de arquitectura era costosa sobre todo cuando las empresas tenían éxito, ya que debían aumentar el número de máquinas a su disposición para escalar la infraestructura y satisfacer una demanda creciente. Costo, seguridad y flexibilidad fueron las propiedades que hicieron que la nube se impusiera como “la base de la transformación digital de las industrias” como la llamó María Teresa Arnal, directora ejecutiva de Google México.

“La nube contribuye a que un modelo de negocio sea altamente eficiente, escalable y que te permite reaccionar al entorno económico de la manera más inmediata posible, usando capacidades adicionales”, dijo Giraldo.

Estas capacidades básicamente se resumen en lo que hoy en día se conoce como big data, machine learning e Inteligencia Artificial (IA) y requieren de un gran poder de cómputo y de almacenamiento de información que con la nube otorgan gran competitividad incluso a las empresas más pequeñas.  

No obstante, el uso de grandes cantidades de datos e información genera desconfianza entre las personas y también entre los negocios, que muchas veces no quieren delegar el almacenamiento y procesamiento de su información a terceros, porque no confían en la seguridad y la confiabilidad con las que será tratada, más aún cuando se dan a conocer casos como el de Facebook y Cambridge Analytica, en el que el modelo de negocio de la red social fue el principal motor para el abuso de datos sensibles de sus usuarios con intenciones político-electorales.

“Google sabe que, si no se parte desde lo más básico, que es el hardware, y no se colocan garantías de seguridad en cada nivel de la infraestructura, hasta la interfaz con la que el cliente interactúa, estamos perdidos”, dijo Jorge Giraldo.

Otro aspecto que, de acuerdo con el ejecutivo, garantiza la confiabilidad del servicio de nube que ofrece Google son los acuerdos y contratos que firma con sus clientes, en los que se busca que ellos entiendan que la información sigue siendo de su propiedad y que Google se compromete a administrarla de forma adecuada y confidencial.

Una mansión de la que no se puede salir es una prisión

En la inauguración del Google Cloud Summit estuvieron presentes desarrolladores y científicos de datos que hablaron sobre las capacidades de machine learning e inteligencia artificial con las que cuenta la G-Suite de Google, pero también se abordó el tema del código abierto y de cómo este tipo de programación fomenta de forma exponencial la innovación tecnológica.

“Una mansión de la que no puedes salir es una prisión y nosotros no queremos que la nube de Google sea una prisión”, dijo durante su ponencia Miles Ward, director de Soluciones de Arquitectura de Google Cloud. Por esta razón Google, los desarrolladores de Google participan en proyectos de lo que se conoce como Open Source, como Linux, C++ y Python, que permiten adaptar sus productos a otro tipo de entornos independientes a su infraestructura.

Esto también se ve reflejado en el uso que le pueden dar las empresas a los algoritmos de machine learning con los que funcionan soluciones como las aplicaciones de reconocimiento de voz, de video y de traducción, que pueden ser adaptadas a las necesidades de cada empresa de acuerdo con sus propios modelos.

De acuerdo con Jorge Giraldo, este tipo de soluciones y capacidades permiten que las pequeñas y medianas empresas puedan convertirse en verdaderos competidores de las más grandes, porque además éstas requieren de más tiempo para integrar toda su información a este tipo de plataformas digitales.

“En México, la adopción de esta tecnología se ha extendido a las empresas de todos los tamaños y Google ha visto esto, por lo que desde el año pasado duplicamos nuestra infraestructura en el país y este año también pensamos hacerlo”, dijo.

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