Lectura 6:00 min
Evolución de la capacidad y los medios respaldo, el futuro del almacenamiento de datos: Verbatim
De acuerdo con Constellation Research, aproximadamente el 90% de los datos que hoy se almacenan en dispositivos físicos y en la nube fueron creados en los últimos dos años.

Foto: EE Archivo.
El mejoramiento en la penetración de Internet hacia segmentos de población antes desconectados y el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación, entretenimiento y productividad, propicia que el almacenamiento de datos cobre en México una mayor importancia por la necesidad de los usuarios de guardar de alguna manera y en alguna parte su información, sea ésta video, datos o documentos.
De hecho, el futuro de la industria del almacenamiento también pasa por el nivel de crecimiento de la información y su necesidad de resguardo.
De acuerdo con Constellation Research, aproximadamente el 90% de los datos que hoy se almacenan en dispositivos físicos y en la nube fueron creados en los últimos dos años. Por ello, esta es una relación de necesidad mutua cliente-proveedor.
Verbatim, empresa del ecosistema del almacenamiento y protección de la información, es una compañía que ha visto de cerca cómo se ha transformado la necesidad del usuario en el resguardo y gestión de su información a través de distintas plataformas e infraestructuras; por ejemplo, del disquete a los dispositivos USB y seguidamente también hacia aplicaciones intangibles en el transcurso de pocos años. Y por ello es que Verbatim ha evolucionado aceleradamente sus recursos humanos y tecnológicos para tener siempre una nueva alternativa de almacenamiento de datos.
Verbatim tiene claro que el interés del usuario es salvaguardar sus datos en el lugar más seguro y que su información esté siempre disponible para ellos; y de ser posible, que esa tecnología que combina resguardo y accesibilidad no incremente demasiado su inversión en tecnologías de almacenamiento, según un comunicado
Jorge González, director de Verbatim en Latam, comenta que el respaldo de la información nunca se consideró en el pasado como una necesidad. Solamente era vista como una tarea no escrita para las grandes compañías y ante la mera posibilidad de que ocurriera un incidente. Pero en la medida que los niveles de información generada por las actividades empresariales fueron creciendo y por el hecho de que las pequeñas empresas también eran nuevos generadores de datos, se hizo necesario cada vez más el resguardo de los datos.
Si bien, años atrás ocurría que el resguardo de datos tenía cierto grado de importancia para las empresas, el volumen de información susceptible para resguardar era aún bajo y es por ello que no tenía el nivel de importancia que se observa hoy en día.
Aparte ocurre, dijo Jorge González, que las personas generan un volumen de información que no generaban hace veinte años. Como ejemplo, dijo, hace 25 años no se respaldaban fotografías o no se captaban a través de sistemas informáticos que facilitan el almacenamiento. Hay que tenerlo claro: mucho de los datos que hoy se almacenan están hechos de recuerdos de las personas.
En cuanto al resguardo y respaldo de información existe hoy un cambio de hábitos y de conciencia por parte del usuario. Y esto es porque el usuario tiene la preocupación de guardar su información en plataformas que le permitan un plazo amplio para su resguardo y que además entreguen la seguridad de que esa información no desaparecerá y estará disponible cuando se requiera.
“Es ahí donde entramos nosotros con nuestra marca Verbatim, quien entrega a los clientes un sistema de alta calidad de respaldo de información en diferentes formatos, ya sean ópticos, flash o disco duro. En ese sentido, nosotros tenemos un muy buen portafolio de productos para poder atender a todos aquellos usuarios que estén buscando guardar su información en sistemas que les permitan una larga durabilidad y accesibilidad”.
El resguardo y respaldo de la información toca también el tema de cuándo los datos son sensibles. La respuesta a una pregunta sobre el grado de sensibilidad de una información es incierta, porque si bien toda la información es susceptible de ser respaldada, no toda la información es sensible y para quién puede serlo.
Lo que está claro, expone, Jorge González de Verbatim, es que no existe una pelea por dónde es mejor guardar la información: en la web o en espacios físicos. Gonzalez, dice que ambas posibilidades tienen sus ventajas y vulnerabilidades en que la otra tecnología puede apoyar:
“Hay que hacer las dos cosas, especialmente si estamos hablando de corporaciones; ya que ahí sí hay información muy sensible y valiosa, que tiene un alto valor para quien la tiene. En este caso, todos sabemos que la infraestructura de la nube puede ser afectada de diferentes modos. Entonces, desde el punto de vista de la seguridad, yo creo que es bueno mantener las dos posibilidades; es decir, mantener los datos en la nube para su mejor manejo y distribución y adicionalmente, hacer un espacio físico en dispositivos que aseguren una larga durabilidad y gran nivel de seguridad, así es como yo lo veo.
“Y tenemos el segmento del usuario final, donde, desde mi punto de vista, siempre es más fácil guardar la información en un dispositivo físico, ya que no siempre tendremos acceso a Internet y menos donde la conectividad sigue siendo un tema importante y no resuelto para el 100% de la población”.
¿Cuánta es la vida útil de un dispositivo de almacenamiento? Jorge Gonzalez asegura que existen tecnologías para resguardar datos por años. En superficies ópticas las duraciones superan los sesenta años y las tecnologías flash ofrecen resguardos más allá de los 115 años. Y tampoco es un engorro enviar la información de un dispositivo a otro, si ambos fueron construidos con tecnologías distintas, porque algunos principios del resguardo siguen y seguirán siendo los mismos por otros años más.
“Cuando el hábito del respaldo de información inició, básicamente, hace 25 años, una guía telefónica se podía almacenar dentro de un disquete. La diferencia fue la aparición del audio y video en alta definición, lo que hizo que los medios del almacenamiento crecieran a una alta velocidad y eso lo vamos a seguir viendo en el futuro y todavía más rápido. Hoy en día, pasar de una tarjeta microSD de 256 gigas a un microSD de un Tera, será más rápido, tanto como al primer trimestre del 2022, cuando antiguamente triplicar una capacidad era esperar un proceso de seis años para poder hacerlo. Esto demuestra la evolución de la capacidad y de los medios de almacenamiento en los que destaca Verbatim”.
Con información de Nicolás Lucas.