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Gobierno de UK aumenta impuestos a bancos para ayudar a los hogares

El gobierno laborista británico anunció durante la presentación de los presupuestos anuales, un aumento de un recargo fiscal a los bancos para financiar ayudas a los hogares, especialmente frente al aumento de sus facturas energéticas.

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  FOTO: ESPECIAL

AFP

El gobierno laborista británico anunció ayer 28 de octubre, durante la presentación de los presupuestos anuales, un aumento de un recargo fiscal a los bancos para financiar ayudas a los hogares, especialmente frente al aumento de sus facturas energéticas.

“En medio de las turbulencias económicas mundiales, cuento con nuestros bancos para ayudar a financiar un cierto alivio para las familias británicas”, declaró el ministro de Finanzas, John Healey, en la presentación de los presupuestos en el Parlamento.

Introducido en el 2016 con una tasa de 8.0% y reducida a 3.0% en el 2023, este recargo fiscal se elevará a 6.0% durante 15 meses desde enero.

El gobierno espera obtener unos ingresos adicionales de 1,500 millones de libras, que contribuirán a financiar una ayuda directa de 100 libras para unos 20 millones de hogares británicos, para que afronten el aumento de sus facturas energéticas en invierno.

Esta ayuda irá destinada a hogares con viviendas de valor bajo o medio.

Healey también prorrogó hasta julio las reducciones de impuestos sobre carburantes y anunció la supresión, desde el 2027, de los cargos fijos incluidos en las facturas del gas.

Según las estimaciones gubernamentales, esta última medida podría suponer un ahorro medio de 45 libras anuales para 60% de los hogares afectados.

La supresión del IVA sobre la electricidad, en vigor desde octubre, se prorrogará hasta el 1 de julio del 2027.

El ministro aludió a las “tensiones comerciales”, a la “invasión ilegal de Ucrania” por Rusia y a la guerra en Oriente Próximo para describir las perturbaciones a las que se enfrenta la economía británica.

Estas perturbaciones mantienen la presión sobre los precios y encarecen el financiamiento de la deuda pública, lo que ensombrece las perspectivas económicas.

La inflación británica se situó en 3.5% en septiembre y los costos de financiamiento alcanzaron niveles que no se veían desde hacía décadas.

La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria rebajó su previsión de crecimiento para el 2027 a 1.0%, frente a 1.6% previsto en marzo.

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