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Depósitos bancarios superan al efectivo en recepción de remesas: Cemla
Debido a que dos tercios de los receptores de remesas en México son mujeres, las recibidas en cuenta representan un mecanismo de inclusión de género.

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Más de la mitad de las remesas electrónicas que llegaron a México en el primer semestre del año se depositaron en cuentas bancarias, una proporción que alcanzó el 53.3%, destacó el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).
Apoyándose en datos del Banco de México, el Cemla mostró que desde el 2020 se ha intensificado la preferencia para depositar las remesas en cuentas bancarias. En el 2020 solo 18.8% de las remesas electrónicas se recibía como depósito electrónico en cuenta; para el 2021 la proporción aumentó a 21.7% y desde entonces el avance se aceleró hasta alcanzar 50.4% en el 2025.
“Dicha trayectoria evidencia que en México la industria de remesas ha realizado un esfuerzo importante por bancarizar tales transferencias y así lograr una mayor inclusión financiera de ese cuantioso monto de recursos provenientes del exterior”, señalaron.
En su análisis titulado “Veinte temas sobre migración y el ingreso de México por remesas”, evidenciaron que los depósitos en cuenta ascendieron a 30,866 millones de dólares, al cierre del 2025, frente a 30,331 millones de dólares destinados al pago en efectivo.
De acuerdo con los expertos del Centro, este cambio fue resultado de una disminución de 5,310 millones de dólares en las remesas para pago en efectivo, que fue parcialmente compensada por un aumento de 2,371 millones en las depositadas en cuenta.
“También es indicativo del interés de los beneficiarios de remesas en que esas transferencias se reciban en cuentas y así integrarse al sistema financiero formal”, resaltaron.
Dicha preferencia por depósito en cuenta continuó durante el primer semestre del 2026: las remesas para pago en efectivo disminuyeron 728 millones de dólares respecto del mismo periodo del 2025 mientras que las depositadas en cuenta aumentaron en 1,669 millones. Es decir, los depósitos en cuenta representaron 53.3% del total de las remesas electrónicas frente a 50.4% en 2025.
Los beneficios
En el reporte, liderado por Jesús González Cervantes, director del Foro de Remesas en el Cemla, explicaron que la remesa pagada en efectivo implica cierta vulnerabilidad, el recurso puede perderse, derivar en consumo inmediato poco planificado y en lugares donde hay inseguridad, su posesión implica riesgos.
En contraste, la remesa para depósito en cuenta es transparente; al dejar un rastro verificable es claro cuánto dinero se recibe y sus usos.
“Al formalizarse esos flujos se reduce la posibilidad de que puedan estar asociadas a actividades ilícitas”.
Resaltaron que en el país hay ejemplos exitosos de instituciones financieras participantes en el mercado de remesas que han seguido estrategias para que tales transferencias transiten del pago en efectivo al depósito en cuenta, así el receptor se convierte en un cliente bancario.
En el capítulo sobre “Dinamismo de las remesas recibidas en México para depósito en cuenta” comentaron que, para los hogares beneficiados, las remesas tienen una periodicidad establecida, parecida a ingresos por nómina. Esto permite que el historial de las remesas depositadas en cuenta facilite al intermediario financiero ofrecer servicios que van más allá del simple resguardo del dinero, como préstamos para vivienda o micronegocios. Entonces, el receptor de remesas se convierte en un cliente del sistema bancario.
Además, como dos tercios de los receptores de remesas en México son mujeres, agregaron, “las recibidas en cuenta representan un mecanismo de inclusión de género”.
Bancarización con impacto macro
En el mismo capítulo observaron que la bancarización de las remesas tiene también impacto positivo a nivel macroeconómico; al ser depositadas en cuenta incrementan la captación de ahorro del sistema financiero y amplían la base de depósitos, lo que facilita la canalización del crédito hacia usos productivos y préstamos a distintos sectores de la economía. Es ahí donde pueden contribuir al crecimiento económico.
El documento refiere que un mayor nivel de inclusión financiera asociado a la recepción de remesas para depósito en cuenta puede fortalecer la transmisión de la política monetaria. Esto, porque al incorporarse más beneficiarios al sistema financiero, la transmisión de los cambios en las tasas de interés a la economía llegaría a una mayor proporción de los hogares.

