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Tras dos años de consolidación fiscal, la deuda ha crecido 6.7% con Sheinbaum
Para este año, que es el segundo de consolidación fiscal, la SHCP busca reducir el déficit a 4.1%, en medio de las presiones de las calificadoras.

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Desde la llegada a la presidencia de Claudia Sheinbaum, hace dos años en los que también se ha buscado la consolidación fiscal, la deuda ha crecido 6.7% en términos reales de acuerdo con la información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Las estadísticas de la dependencia a cargo de Édgar Amador Zamora mostraron que al cierre de septiembre del 2024, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la deuda en su medida más amplia, se ubicó en un nivel de 18 billones de pesos, con cifras a julio del 2026.
En tanto, al cierre del séptimo mes de este año, este indicador se ubicó en un nivel de 19.22 billones de pesos, es decir, en el periodo creció 1.2 billones de pesos, lo que se tradujo a un crecimiento de 6.7 por ciento.
“El SHRFSP se ubicó en un nivel de 51.5% del Producto Interno Bruto (PIB), nivel moderado frente a otras economías emergentes y de América Latina, consistente con una gestión fiscal responsable y un manejo prudente de la deuda”, aseguró la Secretaría de Hacienda en su último Informe de Finanzas Públicas y la Deuda Pública.
De acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica 2027, la deuda ampliada terminará el año en un nivel de 54.3% del PIB, el mayor nivel del que se tiene registro.
“El SHRFSP se ubicará en 20 billones 419,800 millones de pesos, equivalente a 54.7% del PIB al cierre del 2026. Este nivel incorpora principalmente la revisión metodológica del PIB nominal realizada por el Inegi en el 2025, la cual modificó la base anterior, así como los ajustes en la proyección del marco macroeconómico, entre otros factores. Lo anterior es consistente con una trayectoria sostenible de la deuda pública”, añadió la SHCP.
La herencia del déficit
El gobierno de Claudia Sheinbaum heredó un déficit fiscal histórico, luego de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador contratara deuda para poder avanzar en proyectos insignia de su gestión.
Así, al cierre del 2024, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se ubicaron en 5.8% del PIB, un nivel que trató de bajarse a 3.9% en el primer año de gobierno de Sheinbaum; sin embargo, pese a los grandes recortes al gasto público, los apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex) obstaculizaron que se lograra la meta, por lo que el déficit se ubicó en 4.8 por ciento.
Para este año, que es el segundo de consolidación fiscal, la Secretaría de Hacienda busca reducir esta variable a 4.1%, en medio de las presiones de las calificadoras para lograr una consolidación.
El costo de la degradación
“Ya vamos un año atrasados. Ya nos costó una degradación por parte de una calificadora (...) se tiene que bajar ese déficit por debajo de 4% y sencillamente no lo estamos logrando. Este año supuestamente iba a ser de 4.1% y no se va a cumplir. No estamos haciendo las cosas como se debían y esto es un recordatorio de por qué se debe mantener una disciplina fiscal porque, una vez que tienes esos gastos tan excesivos como los que se tuvieron en el 2024, regresar a un nivel razonable toma mucho tiempo y trabajo (...) al paso que vamos se ve difícil que se pueda lograr (reducir el déficit a un nivel óptimo) inclusive el año que entra”, aseveró en su momento Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF.

