Lectura 4:00 min
El auge de la IA plantea nuevos riesgos para la estabilidad financiera: BIS
El rápido auge de la IA está generando nuevos riesgos para la estabilidad financiera, según ha afirmado Pablo Hernández de Cos, director del Banco de Pagos Internacionales.

Descripción automática
El rápido auge de la IA está generando nuevos riesgos para la estabilidad financiera, según ha afirmado Pablo Hernández de Cos, director del Banco de Pagos Internacionales, y el gasto en infraestructuras relacionadas con ella ya alcanza una magnitud lo suficientemente importante como para influir en la situación económica mundial.
Para los bancos centrales, la IA no modifica los mandatos de política monetaria, pero complica la interpretación de las economías al afectar simultáneamente a la demanda, la oferta y los mercados financieros.
Te puede interesar
El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) estima que las cinco mayores empresas tecnológicas del mundo invertirán más de 1 billón de dólares en IA entre 2025 y 2026, mientras que las previsiones del sector sugieren que la inversión mundial en IA podría crecer desde los aproximadamente 500,000 millones de dólares actuales hasta alcanzar los 4 billones de dólares en 2030.
"La promesa de la IA es real", afirmó Hernández de Cos en una conferencia organizada por el banco central de India, al tiempo que advirtió de que su impacto a largo plazo dependería de las decisiones políticas, la inversión en competencias e infraestructuras y el grado de distribución de los beneficios.
Hernández de Cos señaló que el auge de la IA se financiaba cada vez más mediante deuda y crédito privado, en lugar de con los beneficios empresariales, lo que merecía un escrutinio minucioso, ya que gran parte de la financiación seguía siendo "opaca e interconectada".
La IA también está modificando los flujos comerciales mundiales. Las economías estrechamente vinculadas a la cadena de suministro de esta tecnología, entre ellas Corea del Sur, Singapur, Malasia y Taiwán, se han beneficiado del aumento de los precios de exportación de los chips y equipos de IA.
Hernández de Cos señaló que hay pruebas de que la IA generativa puede impulsar significativamente la productividad. Diversos estudios han constatado aumentos de entre el 10% y el 65% en tareas específicas, sobre todo en programación, consultoría y redacción profesional.
La cuestión más amplia es en qué medida esas mejoras se traducen en un crecimiento de la productividad en el conjunto de la economía.
Las estimaciones actuales sugieren que la IA podría aumentar el crecimiento de la productividad total de los factores en aproximadamente medio punto porcentual al año, dependiendo del ritmo de adopción y de la eficacia con la que se reasignen la mano de obra y el capital.
Se espera que las economías avanzadas sean las primeras en beneficiarse, debido a que cuentan con sectores de servicios más amplios y están mejor preparadas para desplegar la IA. Las economías emergentes se enfrentan a perspectivas más variadas, aunque Hernández de Cos señaló que India tiene una "oportunidad genuina" de reducir la brecha, gracias a su infraestructura pública digital.
Pérdida de puestos de trabajo y financiación opaca
Si bien la IA puede mejorar la productividad de los trabajadores, también puede sustituir tareas cognitivas rutinarias, señaló Hernández de Cos.
Hasta ahora, las pérdidas de empleo son limitadas, pero están apareciendo indicios en los ámbitos de la atención al cliente, la programación y las funciones administrativas, lo que hace que el reciclaje y la recualificación sean cada vez más importantes.
Hernández de Cos señaló asimismo que las elevadas valoraciones, la concentración del mercado y las estructuras de financiación opacas podrían generar vulnerabilidades si los beneficios empresariales no alcanzaran las expectativas.
"No digo que esto sea necesariamente el resultado del auge de la IA", afirmó. "Pero la magnitud y la velocidad del actual auge de la inversión, así como el peso de los retornos comerciales previstos, sí que justifican cierta cautela", añadió, estableciendo paralelismos con auges anteriores, como la era de la expansión ferroviaria y el auge de las puntocom.


