El espacio para las innovaciones tecnológicas financieras, contemplado en la Ley Fintech y también conocido como sandbox regulatorio, abrirá la competencia financiera y ayudará a que los servicios financieros lleguen a más personas, indicó Raúl Nava, director del área de tecnología financiera de DAI México.

En entrevista, uno de los organizadores del concurso Sandbox Challenge, explicó que si bien la Ley Fintech reconoce a dos figuras: las Instituciones de Fondeo Colectivo (IFC) y las de Fondos de Pago Electrónico (IFPE), esto no quiere decir que no se puedan generar otros modelos de negocio relacionados a la tecnología financiera, lo que abre la posibilidad a las innovaciones financieras.

“En el caso del sistema financiero, la innovación apoya de manera importante la inclusión financiera y también ayuda a abrir a la competencia (...) El sandbox sirve para que las fintech, por un lado, y el regulador por otro, puedan tener ese espacio de prueba con los riesgos acotados”, declaró Nava.

El representante de DAI México explicó que el Sandbox Challenge tiene la finalidad acelerar proyectos tecnológicos, y que realizan alguna actividad reservada, para que puedan solicitar su licencia ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) dentro del espacio de modelos novedosos contemplado en la Ley Fintech.

Nava detalló que más de 100 proyectos fueron inscritos al concurso, es decir, un número mayor que las 96 instituciones, IFPE e IFC, que se registraron de manera inicial para pedir su autorización de operación bajo la Ley Fintech.

De los más de 100 proyectos inscritos en el concurso, 86 fueron finalistas, de los cuales sólo seis se eligieron como los ganadores, mismos que tendrán acceso a orientación por parte de diversas consultoras para que puedan ser las primeras plataformas en presentar, en un plazo de dos meses, sus solicitudes de autorización en el espacio de modelos novedosos contemplado en la Ley Fintech.

De acuerdo con la normativa, en caso de que la CNBV autorice que una plataforma opere bajo el supuesto de un modelo novedoso, la autorización de prueba será temporal y tendrá un plazo de dos años, con opción a una prórroga de un año más, para saber qué regulación puede aplicarle y el modelo sea abierto para el público en general.

“Hubo una retroalimentación constante en este caso por parte del comité del concurso hacia los emprendedores (...) en muchos casos se identificó que los proyectos eran más bien proveedores de servicios tecnológicos de las entidades financiera. Entonces, el principal reto fue identificar la actividad financiera reservada para saber si entraban dentro del espacio de modelos novedosos”, apuntó Nava sobre el concurso en donde también colaboran la Embajada británica y la CNBV.

Similitud

Nava explicó que el espacio de modelos novedosos es muy parecido con el sandbox que se tiene en Reino Unido, que fue pionero en implementar este tipo de esquemas; sin embargo, también hay diferencias.

“Hay similitudes por la documentación que se solicita y el acotamiento del riesgo, por ejemplo, los proyectos que entrarán en este esquema, podrán hacerlo bajo una prueba de mercado (...) en las diferencias, en el Reino Unido se contempla un esquema de cortes, se lanzan convocatorias con fechas muy específicas para aplicar este modelo, en el caso de México, la convocatoria siempre está abierta”, apuntó Nava.

Debido a la demanda que tuvo el concurso, se espera que se abra una nueva edición del Sandbox Challenge, donde se prevé que tenga la participación de más reguladores financieros como la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas o la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.

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