Uno de los mayores retos que enfrentará el próximo gobierno, sea el que sea, será frenar el actual problema de pensiones, al cual varios expertos lo han denominado como una “bomba de tiempo”.

“En el próximo sexenio se debe hacer algo. Si no lo frenamos va a ser una crisis y es algo que ya se nos ha advertido en diferentes ocasiones. Se tiene que actuar, es una crisis que afecta al país, la más importante”, indicó Francisco Villa Jasso, director comercial de Soluciones Institucionales de Principal.

En el marco de su participación en el Seminario Retiro y Salud 2018, dijo que es necesario implementar una nueva reforma de pensiones en el siguiente sexenio, la cual debe ser pensada a largo plazo.

“Se tiene que actuar lo más pronto posible para evitar que el problema aumente. Las soluciones que se den no deben ser a corto plazo porque no hay varitas mágicas que solucionen el problema. Si bien ningún candidato a la presidencia ha hablado al respecto, sí creo yo que el tema debe estar en su agenda”, aseveró.

Agregó que entre los aspectos que el siguiente gobierno debe revisar, están aumentar el porcentaje de aportación a las afores —de 6.5% actualmente—, dar incentivos fiscales para fomentar el ahorro, aumentar la edad de retiro y atender a la población que se encuentra en la informalidad, entre otros.

Asimismo, expresó que no sólo se debe voltear a ver al Instituto Mexicano del Seguro Social o al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado sino a todos los sistemas de pensiones municipales, de empresas y de universidades, entre muchos otros más que existen.

Para atender todo lo anterior, indicó que es importante que exista una secretaría, institución u organismo que tome las “riendas de las decisiones” en materia de pensiones.

“Hay una propuesta muy interesante que han puesto en la mesa diferentes asociaciones e instituciones sobre centrar todo en un lugar que tome las riendas, ya sea a nivel secretaría, instituto o dirección, pero que sea un experto”, precisó.

Actualmente, en México se cuestiona el modelo actual de pensiones y su sostenibilidad actual. Para este año, el gobierno mexicano prevé destinar un total de 793,700 millones de pesos al pago de pensiones, 5.2% más, en términos reales, que 754,600 millones de pesos aprobados para el año pasado.

Algunos estudios han mostrado que, actualmente, la tasa de remplazo —el porcentaje del último salario que recibe el jubilado— ronda entre 25 y 30%, mientras que, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, en el 2050 habrá 24.3 millones de adultos con 65 años o más, de los cuales 6.3 millones carecerán de una pensión.

Chile, la bola de cristal

A decir de Villa Jasso, la situación de las pensiones en Chile fue nuestro primer aviso de alerta para actuar.

En chile, existen las administradoras de fondos de pensiones, en donde los trabajadores aportan 10% de su sueldo; el problema vino hace unos años cuando, ante la creciente esperanza de vida de los chilenos y una tasa de remplazo baja, se demostró que el sistema no era sostenible.

Lo anterior, mencionó Villa Jasso, debiera preparar a México para lo que viene, sobre todo si se tiene en cuenta que el modelo pensionario chileno sirvió de ejemplo para el mexicano.

“El caso chileno debe ser nuestra bola de cristal. Si ellos nos llevan alrededor de 10 años implementando su sistema y ya hoy en día están batallando, nada nos dice que en 10 años nosotros no vayamos a estar en ese mismo lugar”, declaró.

ana.martinez@eleconomista.mx