La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ya está teniendo reuniones con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y con diversas autoridades para iniciar una discusión seria de la reforma en pensiones, pero hay propuestas “que no pasan la prueba de la risa”, expresó Abraham Vela Dib, titular de la dicha comisión.

“Desafortunadamente hay propuestas que plantean una reforma que yo creo que no le conviene a México ni a los trabajadores y que están motivadas en aspectos ideológicos que no reconocen la realidad mexicana, la cual es complicada y no puede pasarse por alto”, dijo al participar en un sorteo de Pensionissste.

Mencionó el caso del Partido del Trabajo, que el año pasado propuso que el ahorro pensionario de los trabajadores fuera administrado por el gobierno y no por las afores; además, sugerían que el ahorro del retiro se invirtiera principalmente en proyectos de inversión de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad.

Otra propuesta es la que hizo Gibrán Ramírez, secretario de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, quien sugirió revertir la privatización del sistema de pensiones.

Vela Dib también mencionó la propuesta que hizo la Asociación Mexicana de Afores sobre reducir las semanas de cotización de 1,250 para que los trabajadores de la generación afore puedan tener acceso a la pensión mínima garantizada.

“Se propone reducir las semanas de cotización para que los trabajadores eviten la negativa de pensión; es decir, que el número de mexicanos que pueda acceder a la pensión mínima garantizada se eleve de 26 a 70%, pero ello implica recursos fiscales”, argumentó.

Detalló que el pago de la pensión mínima garantizada tendría que provenir de las finanzas públicas, las cuales ya viven una fuerte presión por el pago de pensiones y otro tipo de gastos ineludibles. “Tenemos que mantener las finanzas públicas sanas porque es un requisito indispensable para la estabilidad macroeconómica”.

Enfatizó que el problema de muchas propuestas como las mencionadas es que nunca señalan de dónde saldrán los recursos, con lo que no se pueden tomar en serio.

Recordó que, actualmente, muchas universidades estatales están viviendo problemas financieros por la fuerte presión de sus esquemas de pensiones, los cuales se rigen bajo el esquema de beneficio definido.

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