Si bien las tecnologías financieras (fintech) pueden ser un catalizador importante para impulsar la inclusión financiera en los países, éstas también conllevan riesgos importantes que los formuladores de políticas públicas y el sector privado deben de considerar para acotarlos, indicó Tobias Adrian, director de Asuntos Monetarios y Mercados Financieros del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Durante un discurso en la ciudad de Belice, Belice, el funcionario del FMI explicó que los riesgos que conllevan el tema fintech surgen de factores propios de éste, como la velocidad de las transacciones, las interacciones remotas, la toma automatizada de decisiones, el uso extensivo de los datos y la participación de entidades no reguladas.

“A pesar de las oportunidades creadas por las fintech, también debemos tener en cuenta que conllevan riesgos importantes para la inclusión financiera”, expresó Adrian.

De acuerdo con el funcionario del FMI, temas como la exclusión, la discriminación, la falta de protección al consumidor y la protección de datos conllevan riesgos que deben de ser atendidos en el desarrollo de políticas a favor de una regulación del ecosistema fintech.

Adrian ejemplificó que el ecosistema fintech puede generar un acceso desigual a la infraestructura y tecnología, incluidos planes de datos asequibles y acceso a Internet, lo que limitaría el potencial de la tecnología y aumentaría la brecha digital: “Las mujeres y los pobres suelen estar en desventaja desproporcionada (en estos temas)”.

En el tema del riesgo de la discriminación, Adrian detalló que el registro de la funcionalidad o éxito de una fintech se basa en las mediciones de herramientas analíticas, que sirven para la toma de decisiones de una plataforma.

En este contexto, el funcionario indicó que dichas herramientas se basan en datos subyacentes y en la mentalidad de las personas que las diseñan, lo que pudiera reflejar en ellas preferencias o juicios sociales existentes, como por ejemplo, las opiniones sociales sobre prestatarios miembros de grupos minoritarios.

Respecto a la protección al consumidor, Adrian señaló que hay varios factores de riesgo en esta área, como falta de transparencia, que el producto ofertado no sea el idóneo para una persona y se genere sobre endeudamiento, la privacidad de datos, seguridad de los fondos y cibernética, así como el analfabetismo digital.

Asimismo, el funcionario del FMI destacó los riesgos relacionados con la protección de datos, pues indicó que el potencial para que haya fallas en esta área se incrementa cuando los consumidores tienen bajos niveles de capacidad financiera y digital y en poblaciones donde hay una falta de alternativas financieras, lo que pudiera generar problemas como robo de identidad y fraudes.

Resalta interoperabilidad

Para Adrian, un elemento importante para promover la competencia leal y los mercados abiertos es la interoperabilidad, la cual destaca como un componente crítico en la construcción de la columna vertebral del ecosistema fintech.

“Existen muchas definiciones (de interoperabilidad), pero, en términos generales, significa la capacidad de los sistemas y las aplicaciones para comunicarse y compartir datos de manera transparente”, expresó Adrian.

“La interoperabilidad es un concepto transformador y su aplicación exitosa tiene el potencial de mejorar, fundamentalmente, el panorama de muchas industrias, incluidos, en particular, la de servicios financieros”, agregó.

El funcionario indicó que, por ejemplo, la interoperabilidad ha tenido un impacto importante para la transformación del panorama de las comunicaciones en los últimos 10 o 15 años.

Adrian destacó que en la actualidad, las innovaciones fintech no conllevan la creación de nuevos sistemas, pues éstas aprovechan los sistemas y tecnologías ya existentes para crear nuevos productos y servicios, además de agregar nuevas funcionalidad a la tecnología existente.

En este contexto, el funcionario alertó que la falta de interoperabilidad limitaría el alcance de las innovaciones fintech: “Si los sectores público y privado no colaboran en la construcción de una infraestructura financiera interoperable y robusta, el sello actual para fintech podría terminar”.