El deterioro del entorno económico durante la pandemia por la Covid-19 tiene una incidencia como lo esperábamos en la calidad de los activos y en la demanda del crédito, así lo consideró Luis Morales, presidente del Consejo Mexicano de Uniones de Crédito (ConUnión) en una entrevista con El Economista.

“La contracción por el confinamiento hizo que se demandara menos crédito y al mismo tiempo requirió que las entidades tengamos medidas prudenciales que eventualmente restringen también la entrada del crédito, con la finalidad de mitigar los riesgos. Sin embargo, la cartera de crédito que ya tienes contratada cuesta más trabajocobrarla porque hay muchos sectores que todavía están sufriendo, y eso hace que incida en la disminución de una generación de ingresos operativos para el servicio de los financiamientos que ya traen contratados”, dijo Luis Morales.

Explicó que lo anterior provocó que las carteras de crédito de las Uniones de Crédito (UC) se reduzcan y que tenga un eventual deterioro medido por el Índice de Morosidad.

“Se ha reducido un 15% en términos nominales el saldo de cartera crediticia, mientras que el índice de morosidad se ha elevado, desde un 2.3% que llegó a tener en su mejor momento, en el 2016-2017 ahora andamos en el 4.9%, lo cual era esperado, tanto por en el deterioro en la falta de pago oportuno de los clientes como de los socios acreditados como por la disminución de la base, esos dos datos, inciden fuertemente y provocan rentabilidades bajas aunque son positivas.

“Estamos viendo rentabilidades disminuidas, medidas por el ROE del sector que anda en 2.3% después de haber alcanzado un 9.4% en su pico máximo en el 2018 que es el retorno al capital y el ROA anda en 0.4% al cierre de noviembre del 2020, después de haber registrado un máximo de 1.5% en el 2018”, mencionó Morales, quien también es director general de Unión de Crédito para la Contaduría Pública (UNICCO).

Enfatizó que estos datos son relativamente normales comprendiendo el entorno en el que estamos y también entendiendo que salimos de un periodo de protección Covid de conformidad a los Criterios Contables Especiales que el órgano regulador emitió para las UC y todo el sistema financiero regulado.

Esquemas de protección 

Cerca del 8% de la cartera total del sistema, alrededor de 4,000 millones de pesos son créditos quefueron adheridos por las principales UC al esquema de protección Covid.

“Este esquema, lo que hizo fue suministrar algo de oxigeno vía tiempo y protección para que las UC no registraran una cartera vencida en el momento, toda vez que se tuviera un proceso crediticio conforme a las políticas de cada entidad que demostrara una capacidad de pago, se hiciera una firma de la contraparte de los acreditados y todo esto en conjunto logró una adhesión inicial de esos beneficios para no registrar estimaciones preventivas en la inmediatez, darle fuerza al sistema financiero, a la estructura financiera de las UC y aguantaran este choque externo imprevisto para todo el sistema económico en el mundo”, consideró Luis Morales.

Dijo que como entidades financieras tienen una cartera puesta en distintos sectores y regiones del país. “En todos los casos hubo un impacto y esto ayudó a mitigarlo, pero esto terminó, termino el periodo que se estableció y después inició otro periodo donde ya prácticamente ninguna UC se adhirió a las facilidades administrativas como se llamó este segundo programa, que estuvo vigente hasta el 28 de febrero del presente año”.

Explicó que en el segundo programa, pocas UC se adhirieron a él, tan solo siete entidades. “Vimos que la dinámica de la cartera crediticia alojada en los balances de las UC empezó a avanzar, generó probablemente en algunos casos un flujo operativo disminuido pero suficiente para salir adelante, pero con mayor plazo eventualmente con mejores garantías para dejar bien fortalecidas las fuentes alternas de pago en los balances de las UC y vamos avanzando”, consideró el líder de ConUnión.

Dijo que para adherirse a los programas propuestos por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores tenían restricciones y parámetros que se debían respetar. “Hubo una magnifica reacción por parte de la autoridad reguladora de frente a las necesidades que manifestamos como UC se puso un paraguas de protección tan pronto y tan amplio como se pudo. Quienes lo adoptaron como Uniones tuvieron un beneficio y quienes no, pues que bueno porque significa que sus carteras de crédito tuvieron un avance”.

Expectativas

Luis Morales mencionó que actualmente hay un sector un poco más debilitado después de los picos que registraron en el 2016 y en el 2017, pero insistió en que los rubros muestras números positivos.

“Es probable que hayamos tocado fondos en términos de los indicadores y venga un repunte, un regreso en cuanto a los tamaños de cartera, una mejoría eventual en las calidades de las carteras se va a dar paulatinamente un regreso en las rentabilidades que no lo vemos en el corto plazo, lo pronosticamos para dentro de 18 o 24 meses.

Explicó que la perspectiva es que en el segundo semestre del 2021 se observe un rebote técnico del Producto Interno Bruto (PIB), con una capacidad de recuperación, sin embargo, “nos va a llevar 4 o 5 años para que la economía regrese a los niveles preCovid”. 

Morales dijo que en el periodo de reactivación, creen que habrá oportunidades interesantes para las UC en la demanda crediticia. “En las actividades podemos financiar en los diferentes sectores y regiones del país donde nos ubicamos. Vemos un 2021 con grandes retos, pero también con grandes oportunidades”. 

Recordar que buena parte de las Uniones de Crédito se ubican financiando la actividad primaria y por fortuna la actividad primaria, no tuvo el golpe tan relevante como lo tuvieron otros sectores como el industrial o el comercial.

“Una buena parte de las Uniones de Crédito se defiende con números estables y las otras se irán recuperando paulatinamente. Sí, vemos una contracción de crédito asociada a la reacción de demanda, eso no tiene vuelta”.

Hay tres indicadores que nos permiten pensar que ya tocamos fondo:

1) La mayoría de las Uniones de Crédito no se adhirió a los nuevos Criterios que emitió el órgano regulador, eso quiere decir que las carteras empiezan a reaccionar.

2) Los créditos comienzan a repagarse con una mejor dinámica.

3) Las expectativas de recuperación económica prevén que exista demanda de crédito.

“Hay que ver que tan rápida es la reacción económica con la puesta en marcha del proceso de vacunación, qué tan rápido pueden llegar los estímulos económicos. Que tan rápido se pueden ver reacciones de diferentes sectores relacionados con las exportaciones para Estados Unidos. Particularmente, parece que con la implementación sin precedentes de planes de apoyo en ese país se tendrá una derivada para México.

“Sin duda, por la liga económica que tenemos sobre todo por la parte industrial con el vecino país, la maquiladora vinculada a la exportación y por las remesas, elpanorama es mejor”.

Banca de desarrollo

Luis Morales mencionó que algunas UC aún durante el confinamiento tuvieron un apoyo fundamental, no sólo de los programas sino de entrada con líneas de crédito con las instituciones que representan la banca de desarrollo.

“Aplaudir la capacidad de estas bancas para poner programasinmediatos probablemente no con la profundidad, o fuerza que nos hubiera gustado ver, pero sí creo que pusieron todo lo que estuvo de su parte en un entorno donde tienen presupuestos reducidos por distintas razones implementadas por el Gobierno Federal”, concluyó Luis Morales.

patricia.ortega@eleconomista.mx