Aunque las medidas de austeridad que pondrá en marcha el nuevo gobierno —como reducción de la burocracia, de salarios y otras prestaciones— son positivas, será necesaria otra reforma fiscal que permita incrementar la recaudación, pues en el futuro seguirán las presiones al gasto, consideró BBVA Bancomer.

Carlos Serrano, economista en jefe del banco, calificó como positivas las medidas que ha anunciado la próxima administración, que encabezará Andrés Manuel López Obrador, en torno a hacer eficiente el gasto. Sin embargo, insistió en la necesidad de una nueva reforma fiscal dado que en los próximos años continuarán las presiones al gasto por el lado de las pensiones y el costo del servicio de la deuda.

“El gasto por pensiones va a seguir creciendo por la situación demográfica del país y la deuda ha tenido una recomposición más hacia deuda externa y la consecuente depreciación del tipo de cambio hace que el servicio de la deuda haya crecido”, explicó.

El especialista destacó la necesidad de hacer crecer la recaudación, aunque en esta ocasión aclaró que ya no necesariamente sería con el aumento en los impuestos, sino más bien ampliar la base recaudatoria y eliminar las exenciones.

“Se puede llegar a una combinación aumentando la base y quitando exenciones; en México todavía creemos que hay un camino por recorrer ahí combatiendo la informalidad. De tal suerte que se aumente la recaudación. Pero de lo que seguimos convencidos es de que las presiones fiscales de años siguientes harán necesaria una reforma que aumente la recaudación y no necesariamente se tiene que ir por alzas en las tasas impositivas”, puntualizó.

SEÑAL POSITIVA, INTENCIÓN DE SUPERÁVIT FISCAL PRIMARIO

Carlos Serrano calificó también como una señal positiva el hecho de que el equipo económico y financiero del próximo gobierno se comprometa a lograr un superávit fiscal primario. “Después de ese aumento que ha habido en la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), creemos que es importante que se siga teniendo una trayectoria descendente”.

Precisó que no es que la deuda esté hoy en niveles preocupantes, pero que ante escenarios posibles a futuro, el país estaría mejor posicionado. “Es muy positivo el anuncio del futuro Secretario de Hacienda de que van a trabajar en un presupuesto con un superávit fiscal primario”.

El economista de BBVA Bancomer enfatizó que el gobierno federal actual disminuyó su compromiso con la consolidación fiscal en el primer semestre del 2018, por lo que se espera una contracción importante en la segunda mitad del año.

“Lo que nosotros creemos es que se tiene que hacer un esfuerzo importante de disminución del gasto corriente. Creemos que en la segunda mitad del año veremos una disminución del éste para que se cumpla el objetivo de superávit fiscal primario. Creemos que sí se va a lograr y va a cerrar el año cumpliéndose la meta”, dijo.

SESGO, A LA BAJA EN ESTIMACIÓN DE CRECIMIENTO DEL PIB

Por otra parte, el especialista adelantó que el crecimiento económico de 2.1% en el primer semestre del 2018 sesga a la baja la previsión de crecimiento del banco para este año, aunque esperará las cifras oficiales para darlo a conocer.