El Banco de México (Banxico) advierte que prevalece la incertidumbre sobre las estrategias políticas y planes que llevará a cabo la nueva administración, asi lo consigna la minuta 61, correspondiente a la reunión del 2 de agosto, la primera realizada tras el triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

“La falta de detalles acerca de las acciones que tomará la nueva administración en diversos ámbitos también acarrea riesgos para la evolución de la demanda interna en la segunda mitad del 2018 y en el 2019”, detallaron.

De acuerdo con la relatoría, uno de los miembros de la Junta de Gobierno “notó la posible modificación de la postura fiscal por parte de la nueva administración, así como el deterioro en las condiciones de acceso de nuestro país al comercio internacional”.

Destacó “la incertidumbre respecto a las medidas necesarias para incrementar la productividad de la economía y la adecuada utilización de los factores productivos”.

Otro más señaló que es indispensable mantener una política fiscal responsable para que se pueda cumplir cabalmente con su mandato constitucional.

Un miembro más agregó que los inversionistas se encuentran inquietos también por las características que tendrá el paquete económico que presentará al Congreso de la Unión la próxima administración federal.

Otro más especificó que “en el corto plazo es indispensable disipar posibles dudas sobre la congruencia entre algunas de las iniciativas contempladas y el fortalecimiento de la postura fiscal”.

Tomar en cuenta presiones del gasto público

La incertidumbre sobre la nueva administración fue una constante en la reunión de los banqueros centrales, pues según la minuta, se enfatizó que “también será importante tomar acciones para asegurar la solidez de las finanzas públicas en el largo plazo”.

Esto, “en virtud de las posibles presiones derivadas del gasto público en distintos rubros como los pagos de pensiones, el gasto en salud y el costo financiero de la deuda”.

Además, la Junta de Gobierno sostuvo que a estas presiones del gasto público “podría añadirse el gasto en inversión de empresas productivas del Estado que la siguiente administración federal está contemplando”.

La citada minuta corresponde a la reunión monetaria del 2 de agosto, donde la Junta de Gobierno dejó sin cambio el objetivo de la tasa de fondeo en 7.75%, el nivel más alto en una década.

Manejo sólido, para contrarrestar volatilidad

A pesar de que dicha reunión se realizó ocho días antes de la depreciación de la lira turca, que originó las ventas de activos emergentes, “un miembro indicó que el comportamiento reciente de los mercados financieros pone de manifiesto la importancia de un manejo sólido de la política macroeconómica”.

En aquel anuncio, el cuerpo colegiado advirtió que ajustará la política monetaria de forma oportuna y firme, al confirmarse riesgos de inflación al alza, como los precios de energéticos.

La decisión se dio de manera unánime, y el cuerpo colegiado admitió que el incremento de precios de energéticos que se ha presentado a partir de junio “afecta la trayectoria de la inflación general prevista para los siguientes 12 meses”.

En la minuta divulgada, sobre la quinta reunión monetaria del año, reconocieron también que en la decisión tomaron en cuenta que el ciclo de la economía sufrió un relajamiento, por lo que prevén que el Producto Interno Bruto se ubicará al cierre del año cerca de 2 por ciento.

Difícil, alcanzar meta

Acerca de la inflación, “la mayoría coincidió” en que los incrementos en los precios de energéticos afectan la trayectoria de la inflación general prevista para los siguientes 12 meses, “si bien se estima que su efecto sea transitorio”.

“Algunos consideran que será difícil alcanzar la meta puntual de inflación durante el periodo de influencia de la política monetaria”, agregan.

Tal como lo ha reconocido el propio gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León, el periodo de influencia de la política monetaria es de seis a ocho meses.

En la relatoría se observa que un integrante mencionó que, en general, la velocidad de reducción de las inflaciones general y subyacente parecería ser demasiado lenta para el cumplimiento de la meta en el horizonte de tiempo previsto por el Banco de México.

No obstante, consideró que la información oportuna sobre la actividad económica muestra que es probable que se observe un mayor relajamiento en las condiciones de la economía, lo que posiblemente resulte en una caída más rápida de la inflación en los siguientes trimestres.

A la reunión asistieron el gobernador Alejandro Díaz de León así como los subgobernadores, además del subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Miguel Messmacher Linartas.

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