Debido al soporte gubernamental que tiene el todavía Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), la calificadora Fitch Ratings le ratificó las calificaciones en escala nacional de largo y corto plazo de ‘AAA (mex)’ y ‘F1+(mex)’ con perspectiva estable.

De acuerdo con el banco de desarrollo, esta nota, que es la más alta en la escala crediticia, refleja que el Bansefi cuenta con la capacidad suficiente para hacer frente a sus compromisos financieros.

“Fitch destaca que esta calificaciones reflejan el soporte y apoyo explícito del gobierno federal, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador”, destacó el Bansefi en un comunicado.

De acuerdo con este organismo, encabezado por Rabindranath Salazar Solorio, la institución se transformará en los próximos meses en el Banco del Bienestar, con el fin de convertirse en el principal organismo financiero dispersor de recursos de programas sociales enfocados en combatir la pobreza e inequidad social y económica.

“Este importante rol del próximo Banco del Bienestar, el cual Fitch menciona como ‘estratégico’, es incluso destacado específicamente dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, ya que se prevé su expansión para llegar a una mayor cobertura en el territorio nacional y con ello incrementar la inclusión financiera”, destacó el banco.

Al ratificar dichas calificaciones, Fitch resaltó que es la única entidad de fomento mencionada en el Plan Nacional de Desarrollo, lo que evidencia la capacidad y propensión elevada a recibir el soporte por parte del gobierno federal.

De acuerdo con Fitch, debido a la normativa del banco, el gobierno puede responder en todo momento por todas las operaciones pasivas concertadas por el Bansefi con personas físicas y morales nacionales, así como con instituciones del extranjero privadas, gubernamentales o intergubernamentales.

“La entidad funge como banca social y tiene como objetivo primordial promover el desarrollo económico y social de México a través de programas tales como inclusión financiera para fomentar el ahorro en la población desatendida por la banca comercial, dispersión de apoyos federales mediante programas sociales, otorgamiento de préstamos de forma directa a personas físicas, así como a través de instituciones financieras no bancarias (banca de segundo piso)”, destacó Fitch.