Para los analistas económicos, es inminente que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) suba su tasa de interés en los próximos días, y que el Banco de México (Banxico) haga lo propio inmediatamente después. Fitch Ratings considera que ello tendría efectos mixtos en los bancos.

Por una parte, la agencia menciona que el incremento se traduciría en márgenes netos de interés más amplios para los bancos, y progresivamente en una rentabilidad mayor.

En su documento Perspectiva 2016: Bancos Comerciales Mexicanos , Fitch explica que las instituciones grandes y medianas (que concentran 89.6% de los activos), se verán beneficiadas por esta dinámica, toda vez que sus balances están más financiados por depósitos y normalmente expuestos a la sensibilidad de los activos en un entorno cambiante de tasas de interés.

Por lo tanto, las tasas de interés en préstamos nuevos tienden a moverse más rápido que las ofrecidas a los depósitos de clientes, las cuales también aumentarán, aunque la reacción será más lenta y gradual , expone.

Fitch precisa que no se espera que los bancos más pequeños y especializados se beneficien sustancialmente de esta tendencia al alza.

En contraparte, la agencia destaca que quedan algunos riesgos en relación con el alza en las tasas de interés, como una posible volatilidad en los ingresos por intermediación, presiones sobre la calidad de préstamos minoristas, y la salida de capital extranjero a economías más fuertes.

La volatilidad de las ganancias a corto plazo podría surgir con el incremento de las tasas de interés, ya que éstas también afectarán a los portafolios de inversión, al reducir el valor de los instrumentos de renta fija , explica.

No obstante, puntualiza que dado el tamaño relativamente pequeño de estos últimos, en comparación con sus préstamos y las estrategias conservadoras de inversión de los bancos mexicanos, el efecto neto de tasas de interés más altas aún debe resultar en ingresos crecientes.

Crédito seguirá al alza

Para la agencia calificadora, el crecimiento de los préstamos ha sido continuo en los últimos años, bajo condiciones económicas menos favorables, y destaca que durante el 2015, el repunte de los financiamientos regresó al rango de dos dígitos (14.7 por ciento).

En este sentido, prevé que la actividad crediticia siga con ritmos de expansión similares (entre 12 y 14%) en el 2016, impulsada parcialmente por la intermediación financiera aún baja en el país, y algunas oportunidades que surjan de las reformas estructurales.

Perspectiva estable

Fitch mantiene su perspectiva estable para los bancos que operan en el país, debido a fundamentos crediticios fuertes para soportar las incertidumbres económicas, e indica que es muy baja la posibilidad de que la cambie a positiva, pero también de que la mueva a negativa.

Cualquier potencial de mejora dependerá de cambios extraordinarios en los perfiles crediticios de los bancos, junto a un entorno operativo más favorable , asegura.

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