Los bancos españoles tenían 302 millones de euros en papel soberano griego, de los cuales perderán 160 millones al aceptar el segundo rescate heleno, el cual se cerró con una quita de 53.5% en la cartera de deuda de los acreedores privados.

Tras meses y meses de negociación, el bocado para los tenedores privados (inversionistas en deuda pública helena, al margen del Banco Central Europeo, los bancos centrales y el Fondo Monetario Internacional) es de 53.5 por ciento. Un pellizco más que el porcentaje que salió de la cumbre del 26 de octubre, que establecía un acuerdo con la banca para aplicar una quita de 50% sobre los bonos helenos.

Desde que comenzó el hundimiento griego, allá por mayo del 2010, los porcentajes en la participación del sector privado han ido aumentando. Los inversionistas en títulos soberanos han aprovechado la postergación de los dirigentes europeos para ganar tiempo y aligerar su exposición al riesgo del país heleno. El sector financiero español disponía de 448 millones de euros, según los datos aportados en junio por las entidades en las pruebas de resistencia efectuadas por la Autoridad Bancaria Europea.

A septiembre del 2011, últimos datos disponibles, lo han rebajado a 302 millones. La banca europea es el principal tenedor exterior de deudas griegas. En total, suma 90% de la exposición.

La banca francesa y alemana tiene riesgos en Grecia por valor de 65,000 millones de euros, según datos de junio del Banco de Pagos Internacionales (BIS).

El banco BBVA es el más castigado en España. Sólo ha visto reducida su exposición en 11% y los 112 millones que aún guarda en su cartera quedarían en 51 millones, tras aplicar la quita. Le sigue Santander, la segunda entidad que más papel griego posee. Tras deshacerse de 38%, los 110 millones menguarían hasta quedarse en 51 millones. Bankia también ha soltado lastre (cuenta con 41% menos) y pasaría de 32 millones en libros a 15 millones. Liberbank, Unicaja y Banca Cívica no han modificado su exposición, pero continúa siendo menor, 47 millones entre los tres.