El sistema financiero mexicano está mucho más preparado para absorber choques como el que se vive actualmente, afirmó Juan Pablo Graf, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Durante su participación en la edición semanal del podcast producido por Banorte y conducido por sus economistas principales Gabriel Casillas y Alejandro Padilla, el funcionario destacó que la banca cuenta con un Índice de Capitalización (Icap) de 16.5%, muy por encima del mínimo regulatorio de 10.5 por ciento.

“Los bancos están bien capitalizados. Las reservas crediticias que tienen son muy altas y la morosidad muy baja”.

Aunado a esto, comentó que los bancos, aún con la coyuntura, siguen registrando una rentabilidad alta, aunque ha sido menor a la registrada años previos.

“Los ingresos que sigue recibiendo la banca por la actividad crediticia y otro tipo de actividad, todavía hacen que tenga utilidades de manera importante.

“Ciertamente se ha reducido el ritmo de las utilidades y eso básicamente por una decisión muy oportuna y responsable de los bancos del país que es la creación de reservas crediticias”.

Juan Pablo Graf añadió que la banca también tiene la liquidez suficiente para hacer frente a las necesidades que plantea la economía; además de que están las pruebas de estrés, de las que el sector ha salido bien posicionado.

“Ahora que tenemos este escenario de un problema económico muy difícil, los bancos a lo mejor no habían contemplado exactamente el escenario económico del Covid, pero sí habían hecho ejercicios (...) Entonces, aparte de tener fortaleza de capital, tenemos estas pruebas de estrés que nos ayudan”.

Morosidad baja; aún no se reflejan reestructuras

El presidente de la CNBV resaltó que hoy el Índice de Morosidad (Imor) de la banca en México se mantiene en niveles bajos con un promedio de 2.1%, aunque aclaró que en los datos más recientes, aún no se incluyen las carteras reestructuradas. Mencionó que el Imor ajustado, que incluye las quitas y castigos por los créditos que ya no se podrían cobrar, cerró en junio en 4.6%, lo cual también es bajo.

Recordó que entre 15 y 20% de la cartera total de la banca se sumó al programa de diferimiento de pagos de créditos entre cuatro y seis meses, que ya concluyó, por lo que ahora es “momento de ver cómo van a despertar estas carteras”.

No obstante, aseguró que hay comunicación permanente con los bancos, y el mensaje que se ha recibido es que existe la fortaleza necesaria para la absorción de los choques. “La banca, con diferentes estrategias, ha estado dando seguimiento a esta cartera, a través de encuestas, llamadas, de buscar a la gente y estar viendo cómo se comporta”.

Destacó que aunque, gracias a los criterios contables especiales autorizados por la CNBV para no realizar reservas en  el tiempo del programa de diferimiento de pagos, los bancos las han realizado.

“Estamos en una situación muy benéfica para que el conjunto del sistema financiero bancario y no bancario, pueda absorber el choque económico que estamos viviendo y que ya veremos qué tanto se prolonga”.

Cambio tecnológico, oportunidad para el sistema

Por otra parte Juan Pablo Graf comentó que el sistema financiero todavía le debe mucho al país, por lo que consideró que el cambio tecnológico que se está dando, aunque es un reto, también es una oportunidad muy grande.

En este sentido, explicó que hoy existen cerca de 90 solicitudes de fintech que quieren su autorización para seguir operando, de las cuales dos terceras partes son de pagos electrónicos y una tercera empresas de financiamiento colectivo o crowdfunding. En los siguientes meses la CNBV estará decidiendo cuántas de estas solicitudes irán hacia adelante.

eduardo.juarez@eleconomista.mx