La banca española acelera la digestión del ladrillo que aún atora sus balances. Después de que el pasado año el conjunto del sector se deshiciera de más de 50,000 millones de euros en créditos, inmuebles y suelo, las previsiones apuntan a que la tendencia alcista continuará este ejercicio.

 

El destino de gran parte del remanente de activos tóxicos recalará en otros actores del mercado, como fondos de inversión o Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (socimis).

El Observatorio de Axis Corporate destaca operaciones como la compra de Banco Popular por parte de Santander y la seguida venta de sus activos tóxicos a un fondo de inversión como un claro ejemplo de la tendencia del mercado, que tiene a su disposición 31,700 millones de euros de carteras en venta.

No obstante, España se encuentra en el tercer puesto con el mayor volumen de préstamos dudosos (136,000 millones de euros) entre los países que forman parte del Mecanismo Único de Supervisión europeo, lo que indica que aún hay un gran margen para que las entidades se desprendan de dichos activos.

En la actualidad, casi 80% de estos activos inmobiliarios se encuentra en manos de cinco entidades: Altamira, Servihabitat, Haya/Anida, Aliseda/Anticipa y Solvia. 

Axis prevé en el 2018 una mayor concentración del sector, con la posible venta de algunos de los servicers inmobiliarios (nuevas sociedades nacidas de las antiguas inmobiliarias filiales de la banca), por lo que su futuro a corto y medio plazo vendrá marcado por una diferenciación en las estrategias a llevar a cabo, que tendrán como objetivo aportar un valor diferencial ante los múltiples actores en un mercado cada vez más profesionalizado.

En este sentido, la recuperación del mercado inmobiliario ha posibilitado la entrada de nuevos jugadores que absorben la mayor parte del ciclo de vida del producto, como los préstamos que en su mayoría están asociados a la vivienda como garantía real.

RENTABILIDAD DEL ALQUILER

Nombres como Cerberus, Blackstone, Fortress, Lone Star, Oaktree y Deutsche Bank aparecen entre los principales fondos que están adquiriendo activos inmobiliarios. Gran parte de los mismos se dedicarán al mercado de alquiler, que la consultora identifica como una de las claves del sector español en los próximos ejercicios frente a otros de la zona euro.

Desde Axis señalan que pese a la existencia de otras inversiones (bonos a 10 años, depósitos bancarios o la inversión en Bolsa), el mercado de alquiler es el producto con mayor atractivo de inversión en estos momentos, con rentabilidades en torno a 8%, con los locales comerciales como la mejor alternativa.

Desde un punto de vista de la demanda interna, se aprecia una estabilización con unos índices de confianza del consumidor que se situaron en torno a los 110-115 puntos en el 2017 (entre 90-100 en el 2006), pese a la inestabilidad política en Cataluña. Para Axis, la evolución de datos como el número de hipotecas concedidas, las transacciones de vivienda y los permisos de obra nueva confirman una tendencia alcista que, en este sentido, confían que se refuerce en el 2018.

El informe también analiza el auge de las socimis, a las que destaca por su contribución a la regeneración del sector inmobiliario español, ya que han reactivado la inversión a través de vehículos fiscalmente optimizados. El estudio apunta que este tipo de sociedades tendrán un crecimiento continuado hasta el 2019, y la mayoría apostará por concentrar su inversión en el sector terciario.