El año pasado, los desastres naturales dejaron pérdidas alrededor del mundo por un total de 160,000 millones de dólares, de las cuales sólo 50% estaban aseguradas, indicó un reporte de la reaseguradora alemana Munich Re.

Las aseguradoras indemnizaron a sus clientes en el 2018 con 80,000 millones de dólares. Cabe destacar que en el 2017, tras los diversos huracanes, como Harvey, Irma y María, así como los sismos de septiembre en México, los desastres naturales dejaron pérdidas por 330,000 millones de dólares, por lo cual las aseguradoras tuvieron que pagar una cifra récord de 135,000 millones.

“En comparación con las pérdidas récord del año pasado por los huracanes, las estimaciones a principios del 2018 indicaban que sería un año más moderado; sin embargo, en la segunda mitad del año se acumularon pérdidas de miles de millones de dólares causadas por inundaciones, ciclones en Estados Unidos y Japón, así como incendios forestales y terremotos”, refirió Munich Re.

Añadió que el 2018 se ubicó entre los 10 años más costosos en lo que se refiere a pérdidas generales ocasionadas por desastres naturales y el cuarto más costoso desde 1980 para la industria aseguradora.

“Los pagos de la industria de seguros ayudaron a impulsar la resistencia a catástrofes, es decir, la capacidad después de un desastre para volver a la normalidad lo más rápido posible; sin embargo, los países industrializados siguen representando la gran mayoría de los pagos de seguros por este tipo de siniestros. Ha habido una creciente disposición en estos países para protegerse contra los peligros naturales desde los años 80”.

En el caso de los países emergentes y en desarrollo, detalló, la situación es diferente pese a que la protección es una forma muy importante debido a que, de haber una catástrofe nacional, los países pueden ser financieramente débiles para solventar los gastos por sí solos.

Asimismo, indicó que en el 2018 identificó 850 eventos causados por la naturaleza, de los cuales 5% fueron terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas; 42% fueron tormentas; 46% inundaciones y derrumbes, y 7% correspondieron a eventos ocasionados por el calor, frío e incendios forestales.

“Las pérdidas totales por ciclones tropicales en el 2018 fueron de aproximadamente 57,000 millones de dólares, de los cuales 29,000 millones estaban asegurados. También hubo un gran impacto por los incendios forestales en Estados Unidos, que produjeron pérdidas de 24,000 millones de dólares, de las cuales 18,000 millones pagaron los seguros”.

Los más costosos

El documento de Munich Re precisó que el evento que más le costó a la industria aseguradora en el 2018 fue el incendio Camp Fire en California, Estados Unidos, por el cual las compañías pagaron 12,500 millones de dólares de los 16,500 millones que se registraron en pérdidas.

En segundo lugar, se ubicó el huracán Harvey, el cual azotó en octubre a Estados Unidos y Cuba, por lo cual se registraron pérdidas por 16,000 millones de dólares. Las aseguradoras pagaron 10,000 millones de dólares a los usuarios.

En tercer lugar, estuvo el tifón Jebi en Japón y Taiwán, que generó un impacto de 12,500 millones de dólares, mientras que las aseguradoras pagaron 9,000 millones; le siguió el huracán Florence, que afectó a Estados Unidos, con pérdidas por 14,000 millones en donde las compañías aseguraron 5,000 millones; y en la quinta posición, estuvo el incendio de Wolsey, también en California, el cual se estimó en 5,200 millones de dólares, las aseguradoras pagaron 4,000 millones.

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