Ocupar el puesto de Chief Financial Officer (CFO) no es una situación sencilla, ya que se compone de diferentes responsabilidades que requieren de más ciencia y experiencia en la parte de estrategia, lo que implica no sólo mirar la toma de decisiones en el corto plazo, sino ver cómo pueden evolucionar la industria y el mercado, y entender la dinámica competitiva de mediano y largo plazos, aseveró Didier Mena Campos, CFO de Banco Santander México.

“A mí me toca detectar aquellas cosas en las cuales el banco tiene una posición sólida, y esas ventajas capitalizarlas e identificar cuáles son las debilidades, para que en el mediano y largo plazos no sean debilidades, sino fortalezas, con la intención de delimitar un plan para que así sea”, dijo Mena en entrevista con El Economista.

Explicó que una de las mayores responsabilidades es entregar los elementos a la presidencia ejecutiva y dirección general, en este caso a Héctor Grisi Checa, para que las decisiones de negocio que se tomen sean las mejores para una creación de valor que sea sostenible a lo largo del tiempo.

“Otra responsabilidad que tengo en el banco es cómo determinas la gestión del capital, ya que el capital es un recurso escaso, y hay que desarrollar herramientas para identificar la rentabilidad que hay en cada producto, en cada segmento, para que aquellos negocios que sean rentables tengan el suficiente capital para que sigan creciendo y que en aquellos que no son tan rentables se busque la manera de que sean beneficiosos o se minimice la pérdida”, mencionó Didier Mena.

Dijo que pertenecen a una industria regulada, donde se requiere cubrir determinados índices de capitalización, “por lo que en la generación orgánica de capitales es muy importante que sea lo suficientemente sólida para permitirnos mantener un índice de capitalización por encima del regulatorio y también que nos permita pagar dividendos a nuestros accionistas”.

Otra responsabilidad de los CFO es la gestión financiera. “Todos los bancos por naturaleza tenemos una serie de desbalances que se originan, ya sea por plazo al cual préstamos y recibimos depósitos o por la tasa de interés qué cobramos y pagamos, o bien por la moneda, ya sea de nuestros activos o de otros pasivos”, agregó.

“Por ejemplo, si existiera un banco que se dedicará sólo a hipotecas de 20 años y para fondearlas utilizara depósitos a la vista o cuentas de cheques, sería un riesgo inmenso, porque tienes tus activos de largo plazo fondeados con pasivos de muy corto plazo. Eso se tendría que ver de manera estratégica. A Lehman Brothers le sucedió, y una parte de sus problemas fue entender mal el modelo de negocio”, detalló Mena.

Explicó que en el caso de Banco Santander tienen una serie de activos o pasivos que fondean para cubrir esos gaps: “Balanceamos, el vencimiento de los activos y pasivos en plazo, en moneda y en tasa de interés, para que esos gastos que se originan por la naturaleza del negocio sean aceptables y se encuentren dentro de los límites de riesgo”.

Percepción de inversionistas 

En México sólo hay hoy 11 empresas que cotizan en el NYSE, y Santander es el único banco con presencia en México que opera ahí. Participa en la Bolsa Mexicana de Valores (BSMXB acumula un rendimiento en el 2019 de 11.57%) y en la Bolsa de Nueva York (BSMX, que atesora un rendimiento de 14.29% en términos de dólares en lo que va de este año).

“Tenemos que cumplir con las regulaciones de la CNBV, y los requisitos por ser una empresa listada en Bolsa, tanto en el mercado local como internacional”.

“Para nosotros es muy importante mantener el diálogo. Tenemos un programa de comunicación con analistas e inversionistas para explicarles lo que sucedió en el trimestre y el estatus de la estrategia que está ejecutando. Mantenemos un diálogo abierto con la comunidad”, expuso.

Indicó que a sus actividades se suma la responsabilidad de analizar a la competencia: “Hay una cantidad inmensa de información pública de banco. Sin embargo, es fundamental para revisar la dinámica competitiva. Tenemos un área dedicada a analizar cuantitativamente y cualitativamente qué están haciendo nuestros competidores para ajustar el paso de nuestras estrategias”.

Didier Mena refirió que bajo su cargo también existe la responsabilidad de los análisis y los reportes recurrentes para el principal accionista (es una institución regulada por el Banco Central Europeo y Basilea), y solicita una serie de información de manera recurrente, que además se presenta en el consejo de Santander Global. “Somos el área que concentra ese tipo de análisis o presentaciones y, por lo menos una vez al año, México tiene que presentar en dónde estamos parados”, añadió.

Gestión especial

En los directores de finanzas recae la responsabilidad de la gestión especial, “por ejemplo, cuando tuvimos el sismo del 19 de septiembre del 2017, se convocó a un comité de crisis, y soy el responsable de ese comité. Tengo el compromiso de coordinar el comité, desde convocar y coordinar que las unidades relevantes del banco asistan. Lo fundamental es que fluya la información, se le de seguimiento y se informe a las autoridades. Eso te implica estar disponible en todo momento y en todo lugar. El hecho de que mantengamos un diálogo con nuestros colegas en otros países, con otros husos horarios, hace que tengas que a veces tomar llamadas desde muy temprano. Es un trabajo intenso”, mencionó Mena.

“Un reto importante que se nos viene más adelante es darle prioridad a los principales proyectos del banco. Hace cuatro años éramos el banco con la red de cajeros más vieja del sistema. Ya cambiamos cerca de 6,000 cajeros de última generación”.

Inclusión financiera

En noviembre del 2016, Didier Mena inició su actividad profesional con Santander, y una de sus primera actividades fue el desarrollo de un programa de inclusión financiera. 

Bajo la premisa de que todas las personas deben tener acceso a productos financieros útiles, que satisfagan sus necesidades, ya sea a través de transacciones, pagos, ahorros, créditos y seguros, desarrollaron Tuiio en el 2017.

Tuiio es uno de los proyectos que más me enorgullecen. Entiendo el sector. Por ello me pidieron encabezar o incubar la iniciativa. Ya es una realidad, y en dos años de operación sumamos más de 50,000 clientes”, dijo.

Proyectos internos

A partir del 2019, Didier Mena encabeza la iniciativa de transformación cultural e identifica los procesos que son más relevantes para los clientes y los empleados.

“Si no tenemos empleados que estén contentos de trabajar en el banco, difícilmente vamos a tener empleados que den 100% y que ofrezcan un servicio diferenciado a nuestros clientes”. 

“Estamos trabajando en un proyecto de mediano a largo plazo que implica un reto mayúsculo. Analizamos cómo podemos tomar mejores decisiones para que no seamos tan burocráticos y tratar de descansar en metodologías que son más comunes. Nos apalancamos a través de equipos multidisciplinarios para hacer procesos de principio a fin. Sí queremos empleados y clientes felices. Se dice fácil, pero no lo es. No hay un banco que se haya adueñado de la felicidad”, agregó Mena.

¿Quién es Didier Mena Campos?

•    Economista egresado del ITAM y recibió su maestría en administración de Empresas en la Universidad de Boston.

•    Desde noviembre del 2016 es el CFO de Banco Santander México.

•    Fue director general adjunto de Finanzas en Banco Santander México (mayo del 2016).

•    Fue socio de Navix, empresa enfocada a en financiar a empresas del sector energético mexicano (2014-2016).

•    Participó en Credit Suisse y BBVA Bancomer.

[email protected]