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¿Tu casa es un horno? UNAM propone soluciones para reducir hasta 15 grados el calor
Especialistas de la UNAM recomiendan techos blancos, azoteas verdes y diseños sustentables para disminuir la acumulación de calor en las viviendas.

¿Qué alcaldías de CDMX enfrentan mayores problemas de calor?
El uso de materiales como concreto, asfalto y vidrio, combinado con el crecimiento urbano y el cambio climático, contribuye al aumento de las temperaturas en la Ciudad de México. Ante este escenario, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) plantearon alternativas de construcción sustentable para reducir la acumulación de calor en viviendas y edificios.
Durante el seminario “Tecnologías para la mejora urbana”, organizado por el Programa Universitario de Estudios de la Ciudad (PUEC), Diana Laura Pacheco Barbina, coordinadora de Vinculación y Alianzas Estratégicas de la Cumbre Climática Juvenil CDMX 2026, explicó que las características de las construcciones influyen directamente en las condiciones térmicas de la capital.
La especialista señaló que las llamadas islas de calor urbanas, combinadas con el calentamiento global, favorecen temperaturas más elevadas y ondas de calor prolongadas, además de intensificar la evaporación y el estrés hídrico de la vegetación.
¿Cómo reducir el calor dentro de las viviendas?
De acuerdo con la UNAM, existen alternativas de construcción y adaptación de inmuebles que permiten disminuir la acumulación de calor sin depender exclusivamente de sistemas de aire acondicionado.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Impermeabilizantes blancos y aislantes térmicos: pueden reducir hasta 15 grados Celsius la captación de calor solar en las superficies, según la especialista
- Azoteas verdes: la incorporación de vegetación, incluso mediante macetas, puede disminuir hasta 10 grados Celsius la temperatura interior de los edificios
- Celosías: permiten el paso de luz y aire, al tiempo que reducen la exposición directa al sol
- Dispositivos de sombreado: elementos fijos, móviles o vegetales instalados en ventanas y fachadas para limitar el calentamiento
- Diseño bioclimático: aprovecha las condiciones naturales de ventilación, iluminación y temperatura para mejorar el confort térmico
La especialista destacó que las azoteas verdes también contribuyen a purificar el aire, capturar dióxido de carbono y atraer polinizadores.
Cabe señalar que la reducción de hasta 15 grados mencionada por la UNAM se refiere a la captación de calor solar en superficies, por lo que no debe interpretarse como una disminución equivalente de la temperatura ambiental o del interior de una vivienda.
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¿Qué alcaldías de CDMX enfrentan mayores problemas de calor?
Pacheco Barbina explicó que existen diferencias térmicas entre las zonas densamente urbanizadas de la capital y aquellas que cuentan con mayor cobertura vegetal.
Entre las alcaldías donde destacó la necesidad de implementar reacondicionamientos bioclimáticos se encuentran Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo e Iztapalapa.
En contraste, demarcaciones como Tlalpan y Milpa Alta cuentan con mayores extensiones de vegetación y suelo de conservación, condiciones que influyen en su comportamiento térmico.
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Construcciones generan 34% de las emisiones de CO₂ asociadas a la energía
La especialista también advirtió sobre el impacto ambiental del sector de la construcción, al señalar que, a escala mundial, los edificios y las actividades relacionadas con su construcción representan 34% de las emisiones de dióxido de carbono asociadas a la energía.
Por ello, consideró necesario incorporar criterios de eficiencia energética, gestión del agua, selección de materiales y bienestar térmico en el diseño de nuevas edificaciones.
Por su parte, Gustavo Madrid Vázquez, consultor especializado en diseño y planeación urbana, propuso transformar las calles mediante la incorporación de árboles y la sustitución del asfalto por materiales permeables, como adoquines que permitan captar e infiltrar el agua de lluvia.
También planteó instalar sistemas subterráneos que faciliten la infiltración del agua al subsuelo, como parte de una estrategia para construir ciudades más sostenibles y mejor adaptadas a las altas temperaturas.




