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Venden Tamiflu en $2,000 en Internet
Para algunos, la influenza humana no sólo es una epidemia, es una oportunidad de negocios, e Internet es la vitrina para mostrar productos que escasean en el mercado.

Ante la escasez de medicamentos y cubrebocas en farmacias del país, estos son ofertados en las tiendas virtuales, donde en el caso del Tamiflu, medicamento producido por la farmacéutica Roche y que ha demostrado su eficacia contra el virus A/H1N1, se vende hasta en 2,000 pesos.
Según la página de Mercado Libre, el producto, ofertado por un usuario ubicado en Tamaulipas ha vendido tres cajas de 10 cápsulas cada una y un paquete de tres pliegos antibacteriales de cubrebocas desechables a un precio de 250 pesos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los antivirales Relenza, fabricado por GlaxoSmithKline y Tamiflu, de Roche y Gilead Sciences Inc, han demostrado que funcionan para combatir la nueva cepa del virus H1N1 de gripe humana.
- Demanda de cubrebocas, desbordada
Ante la escasez de productos como cubrebocas, comerciantes elevaron los precios hasta a 30 pesos por un producto de supuesto uso industrial lavable.
Y ante la vendimia que se observa en calles del Distrito Federal, e incluso en vagones del Metro donde los cubrebocas caseros se venden hasta en cinco pesos, hay usuarios que improvisan con bufandas o paliacates y con ello evitan ser víctimas de los exagerados precios.
Hay incluso fabricantes que ya producen los cubrebocas al mayoreo ante los pedidos que les han realizado partidos políticos, con lo cual, la demanda de materiales para su elaboración se ha elevado hasta en 100 por ciento.
Ante esta situación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), ha impuesto sanciones económicas a establecimientos que han aumentado sus precios para sacar provecho a la epidemia sanitaria.
La dependencia sancionó en Guerrero a siete farmacias por no respetar los precios de los productos ante la situación por la influenza.
Informó que las sanciones por alteración de precios van desde 10,000 hasta 50,000 pesos, dependiendo de la gravedad.
- Adiós miedo, adiós cubrebocas
Sin embargo, con la gradual reducción de casos de contagio y muerte por la influenza humana A/H1N1 la ciudad de México respira mejor, en gran parte porque las mascarillas empiezan a caer, y es que muchos habitantes de la megalópolis creen que ya no es necesario cubrirse la nariz y la boca.
"Ya no usamos las máscaras, son incómodas", explicó Rossana EllerBracker, una coordinadora de eventos de 36 años, mientras tomaba su café.
Verónica puede hablar con propiedad de la gripe: su hija de 21 años, contrajo el virus H1N1 pero se recuperó en tres días, luego de un tratamiento antiviral.
"Yo nunca tuve miedo por ella. Tenemos remedios, se cura fácilmente", afirmó.
Pero aunque se ven menos mascarillas en el centro y las zonas de recreo del Distrito Federal durante el fin de semana, se perciben ciertas precauciones en la población sobre la enfermedad.
Las conversaciones en la calle se mantienen a distancia. El hábito mexicano de tocar a la otra persona durante una conversación está reprimido. Cualquier transeúnte que estornude o tosa -incluso a causa del polvo u otra razón inocua- es mirado con recelo.
En la zona del Zócalo, atestada de tiendas, puestos de venta y de comida rápida, la mitad de las personas continúa portando mascarillas.
Un bus turístico de techo abierto que recorre la ciudad, tiene solamente la mitad de sus asientos ocupados.
Uno de los pasajeros, Peter Andrewartha, un maestro jubilado australiano de 57 años, que se encuentra de vacaciones en México con su esposa, dijo que no está "realmente preocupado" por la gripe en sí.
Gerry McDonald, profesor universitario irlandés de 43 años, también mantenía la calma.
"Tenemos Tamiflu (antiviral) para 10 días" comprado en Dublin antes de viajar con su novia, afirmó.
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