Tres de los cuatro aspirantes a la Presidencia coincidieron en que los mexicanos deben tener acceso a la atención de la salud en cualquier hospital y que sea el Estado el encargado de encontrar las condiciones financieras para ello.

Para José Antonio Meade, la gente debería poder atenderse en donde quiera. Ello implica que los individuos puedan atenderse en las instituciones del Seguro Popular, el IMSS o ISSSTE. El planteamiento, continuó Meade, implica que todas las clínicas y todos los hospitales estén 100% equipados, que todos tengan 100% de medicinas y que todos funcionen las 24 horas, incluidos los fines de semana.

Sobre su propuesta de crear un expediente clínico electrónico, Ricardo Anaya explicó que es el paso previo a la convergencia para que la gente pueda, eventualmente, ir de manera indistinta a cualquier institución de salud.

En su turno, el candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, coincidió con sus contrincantes, Anaya y Meade, con relación a la necesidad de universalizar el acceso a la atención a la salud.

En tanto, Andrés Manuel López Obrador habló de la forma en que financieramente sostendría su propuesta de garantizar a toda la población el acceso oportuno y gratuito a los servicios y medicamentos; de fortalecer y ampliar el sistema público, así como rehabilitar y construir nuevas unidades médicas. Descartó la eliminación del Seguro Popular, aunque, dijo, debe tener un mejor servicio.