Ante la llegada hoy del presidente López Obrador, la ciudad de Tapachula, Chiapas, luce ajena a la visita.

Lo extraordinario que enmarca esta gira es que aquí será lanzado el Plan de Desarrollo para Centroamérica, con el cual el gobierno federal busca disminuir la migración de miles de personas provenientes, en su mayoría, de Honduras, El Salvador y Guatemala, y que pretenden cruzar nuestro país con destino a Estados Unidos.

El programa Sembrando Vida —que tiene como objetivo dar empleo a miles de migrantes a través de la siembra de árboles frutales y maderables en áreas del sur y sureste de México— será la apuesta del gobierno federal para combatir la migración.

Pese a que Tapachula no colinda directamente con Guatemala, ésta se ha visto afectada por el paso de los migrantes, aunque parece acostumbrarse cada vez más a ellos y no sólo de los provenientes de Centroamérica, ya que por sus calles también abunda un gran número de ciudadanos africanos.

Después de vivir la crisis migratoria de las caravanas que cruzaron nuestro país en meses pasados, el ritmo aquí parece normalizarse y esto, en gran medida, se debe al acuerdo de México con EU.

Pobladores atribuyen a la gran expectativa que generó este acuerdo y al despliegue, momentáneo, de elementos de las Fuerzas Armadas, la baja considerable de centroamericanos en Tapachula.

Aseguran que el despliegue militar no duró mucho y que fue sólo el domingo pasado cuando se reforzó su presencia. Para ayer no se veía ni un solo elemento recorriendo las calles.