El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) denunció que faltan recursos y capacidades institucionales de la Fiscalía Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

Al analizar los acuerdos por los que fue creada y modificada la Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UEBPD), ahora Fiscalía Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas (FEBPD), el MNDM exhibe que esta oficina está muy por debajo de las capacidades requeridas para enfrentar la crisis de desaparecidos.

El organismo detalló que entre las facultades del organismo está la investigación, búsqueda y localización de personas desaparecidas, la persecución de los delitos y la identificación forense, así como solicitar a las autoridades competentes la autorización para la realización de las exhumaciones de cementerios, fosas clandestinas o de otros sitios de los que se tengan razones fundadas para creer que ahí hay cuerpos u osamentas.

El acuerdo del 2015 de la PGR, por el cual la UEBPD pasa a ser la FEBPD, deja intactas sus facultades establecidas; sin embargo, aseguran que pese al cambio de nombre, los familiares de personas desaparecidas observamos que frente al alarmante incremento de las desapariciones y desapariciones forzadas en el país, los recursos y capacidades de la FEBPD se deterioran progresivamente .

El movimiento argumenta que mientras en el 2014 se asignó a la UEBPD un presupuesto de 40 millones 209,000 pesos, en el 2015 se redujo a 14 millones 676,000 y para el 2016 se asignó a la FEBPD 28 millones 114,000 pesos, lo cual representa una disminución de 34% respecto del presupuesto asignado en el 2014.

Para un total de 1,144 averiguaciones previas, la FEBPD cuenta, según comunicación de la procuradora Arely Gómez a familiares de personas desaparecidas, con 29 agentes del Ministerio Público Federal y 58 policías ministeriales adscritos.

Además, los familiares observan que el personal no dispone de viáticos para diligencias, ni tecnología necesaria. Los ministerios públicos no tienen la capacitación adecuada, y no dirigen sus actuaciones conforme a protocolos de búsqueda e investigación, de tal forma que en general conducen de manera errática las investigaciones, pero incluso aquéllos con mayor disposición y formación se encuentran con limitaciones que para realizar su trabajo , alegan.

Esta situación de parálisis en la búsqueda y la investigación explica que los familiares de las personas desaparecidas inicien por sus propios medios las búsquedas de fosas clandestinas en diferentes estados del país.

Resulta por tanto evidente que la FEBPD está muy por debajo de las capacidades requeridas para enfrentar la crisis de desapariciones en México .