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Siempre hay que brincarse la barda: José Luis Perujo
Las caricaturas tienen como función compartir humor a los lectores, además fijar una crítica, pero nunca aplaudir, plantea el monero José Luis Perujo.

Foto EE: Adriana Hernández
Desde 1988, José Luis Perujo publica su cartón diario en El Economista. Durante estas tres décadas ha visto pasar a seis presidentes, a quienes, dice, no siempre les ha gustado la crítica, por lo que la llegada de Andrés Manuel López Obrador, de quien algunos dicen es autoritario y poco tolerante, no le preocupa porque afirma que ante la censura siempre hay que brincarse la barda.
En entrevista, Perujo comparte que fue hasta con Ernesto Zedillo cuando se abrió completamente la crítica hacia los presidentes de México, aunque con Carlos Salinas no faltaron aquellos dibujos de un gobernante característico por sus orejotas.
Aunque los personajes varían de acuerdo con el sexenio, reflexiona que hay circunstancias que se repiten, que prácticamente basta con cambiar la carita de la caricatura para comunique, como sucede con algunos presidentes, quienes, dice, “hacen cada babosada”.
“A veces nos ganan los presidentes, nos ganan con el humor. Uno procura hacer la situación más absurda, el colmo de una babosada, y resulta que van y se nos adelantan,.”
Opina que en realidad, eso espanta. “Como dice el Fisgón, llega un momento en el que no somos humoristas, caricaturas, sino somos paisajistas. Ya nada más copiamos las babosadas, y ya es puro chiste. Peña Nieto, por ejemplo, a cada rato solito se metía el pie”.
Perujo incursionó en la caricatura casi por accidente. Cuando fue contratado para colaborar con El Economista, su función sería ser editor de la sección de Economía Agrícola; sin embargo, sus trazos convencieron al entonces director, Luis Enrique Mercado, quien le pidió también decirle adiós a su columna “Rayando el sol” y realizar diariamente para el periódico una caricatura política. La primera, recuerda, fue sobre el nombramiento de Luis Martínez Villacaña como director general de Caminos y Puentes Federales, en la que además del dibujo iba acompañado por un cancionero que decía: “Que viva mi tierra Michoacán y denme charanga pa’ brindar”, porque era un político a quien le gustaba “la beberecua”.
Durante sus tres décadas de carrera, Perujo afirma que tiene claro que, ante la censura, hay que brincarse la barda. Por lo que la llegada de Andrés Manuel López Obrador, dice, no le preocupa.
“A mí no me preocupa porque al final el medio es el que nos frena y a veces uno mismo, o sea, hay cierta autocensura, hay temas delicados y ya con esto de lo que es políticamente correcto y no”.
México avanzó en la libertad de expresión
Reflexiona acerca de que en México se ha avanzado en la libertad de expresión y muestra de ello es que se puede criticar abiertamente al presidente de la República, no como sucede en otros países del mundo. Pone como ejemplo la caricatura bajo el título “2,500 euros por niño”, en la que se ve al entonces príncipe Felipe VI y su esposa Letizia en pleno acto sexual, la cual fue secuestrada por la justicia de ese país.
“Eso aquí no pasa ahorita, pero no creo que llegue a pasar; no digo que no le den ganas de repente al Peje de decir a esos fifí vamos a cortarles, me parece bien porque la relación más enfermiza que ha habido del Estado con los medios conduce a un vicio, o sea, te doy publicidad pero llévatela tranquilo”.
Afirma que las caricaturas tienen como función compartir humor a los lectores, además fijar una crítica, pero nunca perseguirán aplaudir, salvo acontecimientos como la organización de la sociedad civil después del sismo del 19 de septiembre del año pasado. Lo que sí, aclara, no son peligrosas.
La crítica no mata
Agrega que si bien como moneros cada uno tiene una ideología política, es requisito para el caricaturista criticar a todos por igual. Abunda que en este sexenio se volvió ya hasta aburrido caricaturizar al presidente Enrique Peña Nieto debido a sus constantes traspiés, como el de sus secretarios de Estado, Jesús Murillo Karam, Luis Videgaray, etcétera.
Adelanta que para el próximo también hay mucha tela de dónde cortar.
José Luis Perujo
- Nació el 15 de octubre de 1954 en el Distrito Federal.
- Es licenciado en Agronomía, con especialidad en Ciencia Animal, por el Colegio Superior de Agricultura Tropical de Tabasco.
Se ha desempeñado como:
- Caricaturista en medios como El Economista, Expansión, Despegue y El Chamuco.
- En 1993 recibió el Premio Nacional de Periodismo.