El presidente Andrés Manuel López Obrador calificó como “resistencias” las críticas que recibe su gobierno por la política de austeridad que ha emprendido. Aseguró que no cederá a presiones ni chantajes. Justificó que las compras de medicamentos se han detenido, a fin de revisar que no haya corrupción, y garantizó que no habrá desabasto de medicamentos. Indicó que de ser necesario abrirá una licitación internacional para comprar la medicina. 

En la conferencia de prensa en Palacio Nacional estuvo presente el nuevo director del IMSS, Zoé Robledo, quien destacó su reunión de ayer con el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien le informó que el gobierno sí está invirtiendo en compra de medicamentos, pero bajo condiciones diferentes para evitar actos de corrupción. Robledo sostuvo que el IMSS tiene una eficiencia del 93% en la compra y suministro de medicamentos.

López Obrador reconoció que sí hay desabasto de medicamentos en algunos hospitales del sector salud público, pero justificó que “antes estábamos peor”. Aseguró tajantemente que "no se está despidiendo a nadie" en el sector salud en los estados. Es propaganda para afectarnos, "ya ven cómo es el hampa del periodismo", afirmó, al tiempo que dijo se trabaja para que no falten medicamentos.

El primer mandatario aprovechó la presencia del nuevo director del IMSS, para instruirle a revisar la situación de los hospitales que quedaron inconclusos, en lo relativo a los contratos, porque se supone que en ello hay mucha corrupción. Cuestionó que cuando fue jefe de gobierno, entre 2000 y 2005, se construyó un hospital que tuvo un costo menor a los 7,000 millones de pesos que se invirtieron en el hospital de alta especialidad de Zumpango.

López Obrador expresó el compromiso de que en su sexenio, México tenga un sistema de salud similar al de Dinamarca o Canadá. 

El Presidente dijo que a casi seis meses de su gobierno, considera que sí le ha sido fácil gobernar, y está optimista. Mencionó que ha encontrado obstáculos, pero los ha sorteado.