La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que presentó una denuncia ante las autoridades civiles por la gresca del lunes en el 27 Batallón Militar en Iguala, Guerrero, donde elementos antimotines del Ejército se enfrentaron con padres de los 42 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa que buscaban ingresar al recinto, y por lo cual 11 elementos castrenses resultaron heridos.

La Sedena informó que el Ministerio Público Militar presentó la denuncia correspondiente ante la Procuraduría General de la República (PGR).

En ese sentido, ofreció su versión de los hechos del lunes: Aproximadamente 200 personas, la mayoría con el rostro cubierto, intentaron ingresar por la fuerza a la instalación militar. Tras forzar la reja de ingreso empleando un automotor de carga de una empresa refresquera, agredieron a personal de la policía militar, mediante el uso de extinguidores y el lanzamiento de petardos, piedras y botellas que obtuvieron mediante la retención de un tráiler que transportaba cerveza .

La dependencia aseguró que la policía militar, que tiene la responsabilidad de resguardar la seguridad de las instalaciones castrenses, utilizó escudos antimotines con el único propósito de detener el avance de los agresores. Lo anterior, conforme a los protocolos establecidos en el Manual del Uso de la Fuerza de aplicación común a las tres Fuerzas Armadas, atendiendo a los principios de oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y legalidad, y estricto respeto a los derechos humanos .

Aclaró que el personal militar no utilizó gases lacrimógenos para repeler a los manifestantes, como aseguran los padres de los normalistas y estudiantes de Ayotzinapa, quienes reportaron que por esos hechos resultaron lesionados los padres de familia Mario César González Contreras, Bernabé Abrajam Gaspar, María Concepción Tlatempa y los estudiantes Omar García, Sergio Ochoa Campos y José Hernández Peña.

Por su parte, la Sedena detalló que por esos mismos hechos, 11 militares resultaron lesionados, uno de ellos con un impacto de un petardo que le provocó fractura expuesta del peroné en la pierna izquierda. Adicionalmente, se reportó que cinco policías estatales resultaron lesionados por golpes contusos y uno por una herida penetrante en el glúteo izquierdo. Los conductores de los camiones de la Coca Cola y de la cerveza Corona resultaron con golpes contusos en diversas partes del cuerpo.

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