A pesar de la que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano informó que reubicaría a las familias que habitan en La Pintada, Guerrero, por encontrarse en zona de riesgo y cerca de las laderas de cerros, se están reconstruyendo viviendas sobre el lugar siniestrado.

En septiembre del año pasado, las lluvias provocados por el fenómeno meteorológico Manuel provocaron que un alud sepultara a 80 personas que se encontraban en sus viviendas en la comunidad de La Pintada, Guerrero.

Tras el siniestro, la Sedatu en conjunto con el Fondo Nacional de Habitaciones Populares se comprometieron a reubicar a las familias que habitaban en esa zona y a reconstruir sus viviendas.

Pese a lo anterior, ya se tiene un avance en la edificación de nuevas viviendas, sin embargo estas se encuentran ubicadas en la misma zona del desastre, pero se está trabajando para que los dos cerros que se encuentran alrededor de la comunidad no representen ningún tipo de riesgo para la población’’, informó Jorge Carlos Ramírez Marín, titular de la Sedatu.

La empresa encargada de estos trabajos, trajo a los mejores especialistas en materia de mecánica de suelos, gente que tiene la calificación más alta a nivel mundial, para hacer la estabilización del cerro, del que tuvo el deslave y del cerro más cercano que pudiera representar peligro, destacó el funcionario federal.

Durante la supervisión de los trabajos de reconstrucción de las casas dijo que estos momentos’’ se puede decir que ninguno de los dos cerros, que se encuentran en la comunidad La Pintada, representa algún riesgo para los habitantes.

Lo anterior debido a que se están haciendo de anclaje, recubrimiento y estabilización.

Cabe señalar que días después de evaluar los daños que provocaron tanto el fenómeno meteorológico Manuel como Ingrid, donde más de 20,000 viviendas sufrieron afectaciones, algunas de pérdida total, la Sedatu enfatizó que se prohibiría la edificación de casas cerca de las orillas de ríos y bajo laderas de cerros.

A través de un comunicado de prensa detalló que en esta comunidad se van a construir 200 casas para la gente que perdió sus viviendas, se recuperarán vialidades e infraestructura como la iglesia y la escuela, así como una biblioteca, dos parques y una plaza de reunión para los habitantes, con una inversión superior a los 250 millones de pesos.