Guadalajara, Jal. El ex fiscal electoral Santiago Nieto Castillo afirmó que buscará asesorar a la campaña del candidato a la Presidencia Andrés Manuel López Obrador en prevención e identificación de malas prácticas electorales como compra y coacción del voto.

Este martes, Nieto Castillo se sumó oficialmente a la campaña del candidato presidencial.

Pasadas las 11 de la mañana, el exfiscal arribó a la plaza central del municipio de Tlaquepaque en Jalisco, en donde López Obrador realizó un evento de campaña.

En entrevista con medios, Nieto afirmó que buscará aportar experiencia para que no se repitan casos como el de Odebrecht.

En este sentido, refirió que al momento de su destitución como titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) se había entablado comunicación con diferentes instancias jurídicas internacionales para investigar el caso.

“Estoy planteando un tema que me parece muy importante para el país que tiene que ver con Odebrecht; es importante que se vayan desarrollando actividades para efecto de poder blindar el proceso electoral 2018 y evitar que haya compra de votos, condicionamiento de programas sociales y sobre todo financiamiento ilícito de las campañas electorales. Veo como especialista en materia electoral y me encuentro aquí presente con la idea de mandar un mensaje de que casos como Odebrecht no se deben volver a presentar”, dijo.

Nieto Castillo indicó que el contacto para sumarse a la campaña de López Obrador fue a través de Marcelo Ebrard.

Casi al final del evento político, el aspirante presidencial de Morena presentó oficialmente como parte de su campaña al ex fiscal electoral. En entrevista con medios, López Obrador desestimó que Nieto Castillo vaya a ser su propuesta para la Fepade en caso de ganar. “Él está uniéndose, no me está poniendo ninguna condición”

Más tarde, en un mitin en Puerto Vallarta, Obrador pidió a tres empresas (Coppel, Aeroméxico y Telmex) que hagan público si están solicitando a sus empleados que voten por su contrincante a la Presidencia, Ricardo Anaya, a cambio de no perder su empleo.