El Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) de la Secretaría de Hacienda inició este domingo la subasta pública de 148 lotes con un total de 2,000 joyas, muchas de estas incautadas al crimen, cuya recaudación servirá al gobierno federal para rehabilitar caminos en Michoacán.

En el Centro Cultural "Los Pinos", el director del SAE, Ricardo Rodríguez Vargas dijo que se registraron 70 personas en la puja de las joyas incautadas a la delincuencia, que se encontraban en bodegas de este organismo o fueron regalos a funcionarios y regresadas por estos a la dependencia.

Recordó que se trata de la tercera subasta que se realiza, luego de las de automóviles y de terrenos y casas. El monto recaudado será dado a conocer por el presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque se estima una recaudación de 21 millones de pesos.

Las piezas, indicó, están de 20% a 30% por debajo de su valor del mercado, pero además son únicas, porque muchas son de reconocidos diseñadores y cuentan con incrustaciones de diamantes y otras piedras preciosas.

Aunque el funcionario explicó que el lote de joyas más económico era de 10,200 pesos, y el lote 38 fue el más barato, con un precio inicial de 8,800 pesos.

En este lote se encontraba un reloj elaborado con restos del Titanic, que alcanzó un precio de 180,000 pesos.

En tanto, el más caro fue el de un reloj para caballero marca Piaget en oro blanco con 227 diamantes de diferente tamaño, con un costo era de dos millones 953,700 pesos y cuya subasta quedó desierta.

El funcionario consideró buena la participación aunque en las subastas de automóviles participaron 700 personas y para la de casas 32 compradores.

Rodríguez Vargas indicó que algunas piezas no se podían vender y estuvieron resguardadas en bóvedas de dos a cinco años, porque no tenían la declaración de abandono.

Detalló que a los compradores se les da una semana para liquidar el costo de la joya adquirida en la subasta, y se espera entregar el recurso a los municipios de Michoacán en dos o tres semanas.

Para esperar a que llegaran los participantes, se llevó  a cabo una "puja ficticia", para subastar un avión Boeing 727 con un precio de salida de cinco mil pesos, que llegó 397 mil pesos.