La coalición Por México al Frente presentó los ejes de la política cultural que impulsaría Ricardo Anaya, en caso de que el voto ciudadano le favorezca este 1 de julio, los cuales están basados en la interculturalidad, ciudadanía y economía creativa.

El enlace del Frente en materia cultural, Raúl Padilla López, informó que la propuesta apunta a una verdadera transformación del sector cultural, desde el poder Ejecutivo como desde el Legislativo. "Se trata de la semilla de un programa de gobierno”, dijo.

En rueda de prensa, destacó que la reforma cultural “no puede ser sino indispensable en un Estado que aún no se ha enterado que la del Siglo XXI es la sociedad del conocimiento, una donde la cultura pasa de ser accesorio vistoso pero prescindible a sector estratégico de la economía y pilar de la política social”.

Precisó que la política cultural que impulsaría este gobierno de coalición estaría basado en cuatro lineamientos estratégicos: Diversidad e interculturalidad, Creación ciudadana, Emprendimiento y empoderamiento de la sociedad civil, así como Rediseño institucional.

Actualmente, apuntó, sin el impulso de verdaderas políticas públicas para el impulso a la llamada “economía naranja”, ésta llega a generar, de acuerdo a algunos estudios, hasta 7.4 del Producto Interno Bruto (PIB).

Al comentar el texto, el vocero de la campaña de Anaya Cortés, Jorge Castañeda, destacó la labor que hay detrás de su elaboración porque —aseguró— está realizado por gente conocedora del tema de la cultura como motor de desarrollo económico del país.

“Lo que es evidente es que (la cultura) sí es un sector donde somos competitivos en el mundo”, dijo el excanciller, quien sostuvo que durante el gobierno de Anaya, el fomento a la cultura se pondría en práctica, así como desde el Congreso, con una mayoría coaligada en el Frente.

En el evento estuvieron presente Nicolás Alvarado, Ana Elena Mallet y Paola Tinoco, quienes forman parte del equipo redactor de la propuesta, la cual se informó, es resultado de conversaciones y discusiones con integrantes de la comunidad cultural.

Así, la propuesta parte del hecho de que México es un país diverso desde el punto de vista étnico y lingüístico, pero también social, territorial, ideológico, religioso, sexual y de género.

De acuerdo con el texto de 121 hojas, ante el rezago, la desigualdad, la pobreza y los lastres que el sistema educativo nacional suponen para el país, el Estado debe postular la cultura como un factor de desarrollo social y fomentar a través de ella el pensamiento crítico y la corresponsabilidad cívica.

Lo anterior, al facilitar el advenimiento de un sistema de valores propio y único en cada individuo que le permite hacer una lectura acuciosa de su entorno y comprometerse en su transformación, para redundar en que México pueden devenir una verdadera sociedad de ciudadanos.