La Suprema Corte de Justicia de la Nación concedió un amparo a cinco jugadores del equipo de futbol Los Avispones de Chilpancingo, así como a 16 de sus familiares, para que les sea reparado de forma integral el daño que les fue causado durante los hechos violentos ocurridos los días 26 y 27 de septiembre del 2014, en Iguala, Guerrero.

En la sesión de este miércoles, la Segunda Sala del Alto Tribunal concedió el amparo, el cual obliga a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) a otorgar una indemnización y reparación integral del daño a esos futbolistas y a sus familiares.

Por unanimidad, la Segunda Sala avaló los proyectos de sentencia de los ministros Eduardo Medina Mora y Alberto Pérez Dayán, quienes propusieron conceder la protección de la justicia a los quejosos.

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas les ofreció una compensación parcial, basada en casos similares, sin apoyarse en dictámenes médicos ni en los gastos erogados por atención médica.

La Comisión alegó que no podía rembolsar gastos no comprobados que reclamaban las víctimas, cuyo autobús fue atacado durante los enfrentamientos registrados la noche del 26 de septiembre del 2014 en Iguala, Guerrero.

Los ministros determinaron que la CEAV deberá cuantificar de nuevo el daño moral y físico causado a las víctimas, para compensar la afectación a su proyecto de vida y los gastos derivados de transporte, alojamiento, comunicación y alimentación, y asegurar una reparación integral.

Para ello no deberá realizar un ejercicio analógico, a partir de casos similares, sino partir de la apreciación prudente y equitativa de las circunstancias particulares de cada caso.