Faustino Armendáriz Jiménez, quien asumirá como Obispo de la Diócesis de Querétaro el próximo 16 de junio, mantendrá un bajo perfil, no tomará causa por los movimientos sociales, no tendrá un discurso crítico frente al poder político ni el económico y, por el contrario, será proclive a propiciar la paz social.

Así lo consideró el sociólogo y catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Efraín Mendoza Zaragoza.

Veremos a alguien que tratará de entenderse con el segmento dirigente de la sociedad queretana; como los gobernantes en curso , expuso el experto en Sociología de la religión.

Por el desempeño que Armendáriz Jiménez tuvo en la Diócesis de Matamoros, añadió, no es un clérigo proclive a pronunciamientos que atraigan la atención de los medios de comunicación.

Prueba de ello son las homilías pronunciadas luego de la masacre de inmigrantes en San Fernando, perteneciente a su actual Diócesis, en agosto del 2010, cuando oró por los difuntos, pero no exigió justicia.

Es más, hace tres meses la prensa local reportó que el obispo Armendáriz se dirigió a los familiares de 30,000 asesinados en la guerra contra el crimen organizado y los llamó a no organizarse, sino a otorgar el perdón a los sicarios que les quitaron la vida , analizó.