El avión presidencial regresará a México, al no poder ser vendido como pretendía el gobierno federal. Permaneció un año varado en una base de Victorville, California, EU, lo cual le costó al gobierno alrededor de 30 millones de pesos.

Jorge Mendoza Sánchez, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), recordó que con apoyo de la ONU, en diciembre del 2018, el gobierno mexicano puso a la venta el avión presidencial TP01, y se identificaron 42 potenciales compradores; 12 de ellos manifestaron interés en adquirirlo, pero sólo seis presentaron oferta, dos de ellos por encima del avalúo.

Sin embargo, reconoció que ninguna de las posturas prosperó, por lo que el avión regresará a México en los próximos días y será depositado en el antiguo hangar presidencial. El general de división Manuel de Jesús Hernández González, comandante de la Fuerza Aérea, explicó que el gobierno mexicano pagaba 4,000 dólares cada siete días para el mantenimiento del avión.

El presidente Andrés Manuel López Obrador expuso que a su regreso a México, el avión podría tener tres destinos: su exhibición al público; continuar la venta a uno o hasta 12 compradores mediante acciones, o bien la renta del mismo.

La historia del Boeing 787-8 presidencial

La firma del contrato de compraventa entre el gobierno mexicano y la empresa Boeing se firmó en noviembre del 2012, todavía en el sexenio del entonces presidente Felipe Calderón.

La operación se pactó por 160 millones de dólares (2,952 millones de pesos mexicanos, al tipo de cambio del 2012). Al adquirirlo, Banobras y Banorte arrendaron el avión a la Sedena y SHCP a un plazo de 15 años, por lo que el costo total de la aeronave sería de 7,500 millones de pesos.

Tras la entrega del avión por parte de Boeing, el gobierno mexicano hizo remodelaciones, que tuvieron un costo extra de 81 millones de dólares.

El 10 de febrero del 2016, el presidente Enrique Peña Nieto realizó la primera gira con el avión a Hermosillo, Sonora. Invitó a 10 alumnos destacados de primaria. y secundaria a subir a la nueva aeronave presidencial.

El 23 de julio del 2017, el avión presidencial presentó una falla en la computadora de vuelo. En aquella ocasión, se tuvo que cambiar de aeronave para concluir la gira.

El 2 de diciembre del 2018, un día después de ser investido presidente, AMLO anunció su venta. En una ceremonia en el hangar presidencial, el gobierno despidió la aeronave.

La nueva aeronave sólo estuvo 10 meses en operación y realizó alrededor de 214 viajes, acumulando 600,000 kilómetros de vuelo. Su último viaje oficial fue el 30 de noviembre del 2018, en la gira del presidente Peña Nieto a Argentina, donde firmó el T-MEC con sus homólogos de EU y Canadá.

El 28 de septiembre del 2018, cuando Peña Nieto estaba en Nueva York para asistir al Debate General de la 73 Asamblea General de la ONU, el avión presidencial TP-01 presentó otra falla, ahora en la tarjeta de la computadora central de vuelo. El presidente y su comitiva tuvieron que esperar la llegada del avión TP-02, presidente Benito Juárez, para que los trajera de vuelta a México.

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