México repatrió 15,000 migrantes en el último mes, dijo el martes Tonatiuh Guillén, director del Instituto Nacional de Migración (INM) quien admitió un aumento en las devoluciones, en medio de fuertes presiones del presidente Donald Trump para frenar los crecientes flujos a su país.

Guillén no dijo a qué países fueron devueltos los migrantes que cruzan por México, aunque históricamente la mayoría de ellos procede de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Un tercio de los migrantes que actualmente llegan a México son menores de edad y también hay más de 1,000 migrantes cubanos en el sur del país, sostuvo Guillén en conferencia de prensa.

El funcionario agregó que 11,800 personas habían sido devueltas en las primeras tres semanas de abril, un número que supera los 9,650 registrados durante todo el mismo mes de 2018.

Junto a Guillén, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, dijo que México no es responsable del aumento "inédito" del número de inmigrantes centroamericanos que entran al país, muchos de los cuales están varados en la frontera norte, a la espera de solicitar asilo en Estados Unidos o esperando respuesta a sus procesos.

Sánchez admitió que México tiene la obligación de controlar su frontera con Guatemala y que los migrantes que entran al país deben respetar las leyes mexicanas y registrarse ante las autoridades.

Después de una oleada el año pasado de centroamericanos que intentaban entrar a Estados Unidos, la mayoría por medio del asilo, Trump amenazó el mes pasado con cerrar su frontera con México si su vecino del sur no detenía de inmediato la "inmigración ilegal".

El gobierno del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha incrementado las detenciones de migrantes y restringido el acceso a visas humanitarias, frenando el flujo de caravanas hacia el norte y dejando a cientos de personas atrapadas en el sur, han denunciado organizaciones de protección a migrantes.

Funcionarios del gobierno de López Obrador estimaron el martes que en los primeros tres meses del año cruzaron el territorio unos 300,000 migrantes con la intención de entrar a Estados Unidos.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, dijo que viajará el 7 de mayo a Washington para hablar con autoridades del gobierno de Trump sobre migración y cómo mejorar la relación bilateral.