México está cansado; hay molestia y enojo y eso lo reconoce José Antonio Meade, pero también hay certidumbre del rumbo que lleva el país, señaló la vocera de la campaña del PRI y sus aliados a la Presidencia de la República, Mariana Benítez Tiburcio.

En entrevista aseguró que el candidato de la alianza Todos por México, que integran PRI, PVEM y Nueva Alianza, entiende el hartazgo de la sociedad principalmente con la inseguridad y la corrupción, pero “hoy por hoy no podemos hablar de un hartazgo en términos económicos”.

La también diputada federal dijo que la sociedad mexicana reconoce que el país avanza en términos económicos a pesar de las grandes turbulencias que existen en el mercado, a pesar de que se enfrentan las consecuencia de la baja en el precio del petróleo y a pesar de que llevamos un año enfrentando al presidente de Estados Unidos e impulsando políticas poco amigables hacia el país.

Eso quiere decir que hay certidumbre en el aspecto económico, pues a pesar del ambiente adverso la economía mexicana sigue creciendo y se han generado 3 millones de empleos, que es una cifra histórica en décadas.

De acuerdo con la legisladora del PRI, los mexicanos reconocen los esfuerzos del gobierno que hicieron posible sacar de la pobreza a 2 millones de personas, lo cual permite asegurar que hay una idea clara de lo que se ha hecho en la materia.

Dijo que el candidato del PRI tiene muy claro lo que se tiene que hacer para abatir las desigualdades y generar oportunidades para las personas.

La vocera de campaña aseguró que José Antonio Meade, a pesar de representar al partido en el gobierno, es una opción de cambio, pues reconoce las cosas que se han hecho mal en materia de seguridad pública.

Dijo que si bien en México es necesario un cambio, éste debe ser con responsabilidad.

Nosotros vamos a poner en el centro de la discusión a todas las víctimas; la idea de Meade es que se repare el daño infringido y crear las condiciones para que se recupere la normalidad.

Para lograrlo, añadió, es necesario impulsar políticas públicas como el Código Penal único, la autonomía de la Fiscalía General, mejores ministerios públicos y reivindicar a las policías.

Contrario a ello, dijo, Andrés Manuel López Obrador lo que busca es pactar con los criminales y eso no está bien.

La política oaxacaqueña opinó que el próximo 1 de julio los ciudadanos tendrán que escoger entre dos modelos de país: uno de certidumbre, de cambio de rumbo o de retroceso.

Desde su perspectiva, López Obrador representa un retroceso de 30 años en materia de políticas económicas y eso queda de manifiesto cuando habla de regresar a la política de sustitución de importaciones, lo cual no corresponde con la realidad actual.

En tanto, indicó, José Antonio Meade apuesta por un cambio de rumbo pero que recupera lo bien hecho y haciendo los ajustes necesarios para incorporar lo que haga falta.

Al plantearle que a José Antonio Meade se le cuestiona con quién va a hacer equipo, sobre todo por el rechazo que hay de una buena parte de la sociedad hacia el PRI, contestó que el candidato de la alianza Todos por México es un ciudadano sin partido y que en estos momentos lo que realmente cuenta es el perfil, lo que trae en el empaque cada candidato. 

“Son sus ideas, su liderazgo, y en este caso es democrático, abierto, concluyente no uno individualista, autoritario y aniquilador como el que representa Andrés (Manuel López Obrador)”.

Aseguró que la campaña del priista va por buen camino y una vez cruzado el primer tercio “vamos a terminar por convencer a todos los mexicanos indecisos que Meade es la opción de cambio, pero con responsabilidad”.

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