Cancún, QRoo.- En una ceremonia en Felipe Carrillo Puerto, municipio del sur de Quintana Roo, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió perdón al pueblo maya de la península de Yucatán, por los abusos cometidos tanto por autoridades nacionales, como por particulares extranjeros.

“Los yaquis y los mayas han sido, para vergüenza de todos, los peor tratados, las víctimas de la mayor crueldad. Resistieron el exterminio que se cometió en la Colonia, la Independencia y con mayor brutalidad en el Porfiriato”, expuso en un acto en el que estuvo presente el presidente de Guatemala, Alejandro Giammatei.

Ambos pueblos, dijo, sufrieron el exterminio ordenado por Porfirio Díaz, quien gobernó México por 34 años. “La ideología dominante de ese entonces sostenía que los indígenas debían trabajar como peones y ser entregados como la tierra, el agua y los bosques a los hombres de negocios y conseguir así el ansiado progreso del país”, añadió.

El presidente recordó que “el mismo Porfirio Díaz, incluso, llegó a justificar en 1902 la creación del territorio federal de Quintana Roo sobre una extensa porción del estado de Yucatán, diciendo que ‘esa espaciosa zona del suelo mexicano conquistada palmo a palmo a las tribus rebeldes que de ellas se habían adueñado', sería entregada a la benéfica influencia de los capitales”.

Por último, López Obrador aseguró que su gobierno “jamás olvidará a los pueblos del México profundo”.

Rechazan el perdón

En un comunicado emitido esta tarde por la Campaña U Jeets’el le ki’ki’ kuxtal, Territorio Maya en Resistencia y Rebeldía, se cuestionó el acto encabezado por el presidente.

“Por una parte habla de pedir perdón, pero por la otra realiza el mismo acto de Porfirio Díaz en ese entonces. Con el perdón trae grandes empresas; fuentes del despojo, acumulación para unos cuantos y miseria para los pueblos. Militares: agentes de la violencia y las desapariciones más crueles de nuestra historia reciente”, se expone en una amplia misiva dirigida al presidente.

“El mal llamado Tren Maya, y otros muchos grandes proyectos, como las industrias inmobiliarias y turísticas, los parques eólicos y fotovoltaicos, la siembra de transgénicos y las granjas, son la representación de estos elementos”, se lee en el documento.

“No, señor presidente: ¡no aceptamos su perdón! No un perdón cínico y tramposo.

Lo que exigimos y que hemos exigido desde hace mucho tiempo, y lo que han exigido de otras formas nuestras abuelas y abuelos en las décadas y siglos pasados, es que se respeten los derechos de los pueblos indígenas, de nosotras y nosotros como pueblos mayas”, concluye la misiva.